México, Avanzada (19/06/2026).- La periodista de investigación Anabel Hernández aseguró que el gobierno de México habría aceptado que el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sea procesado en Estados Unidos, y que existe un plazo de menos de dos semanas para resolver su situación jurídica.
Durante el episodio más reciente de su podcast Narcosistema, Hernández afirmó que obtuvo información de fuentes del gobierno mexicano que señalan que, tras la reunión bilateral de seguridad celebrada el pasado 12 de junio en la Embajada de Estados Unidos en México, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum habría cedido a las presiones de Washington respecto al caso del exmandatario sinaloense.
Según la periodista, el gobierno estadounidense busca que Rocha Moya comparezca ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde presuntamente enfrenta acusaciones relacionadas con narcotráfico y vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa.
Hernández sostuvo que las fuentes consultadas le indicaron que la decisión de permitir que Rocha Moya sea juzgado en territorio estadounidense habría sido tomada por la presidenta Claudia Sheinbaum después de consultar al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“De acuerdo con esta información que ha recabado Narcosistema, el plazo para que Rocha Moya pise la Corte Distrito Sur en Nueva York, el plazo que le dio el gobierno de Estados Unidos, es de menos de dos semanas”, afirmó la periodista durante su emisión.
La comunicadora señaló que, de acuerdo con sus fuentes, Washington y la administración mexicana estarían buscando que el asunto quede resuelto antes de que concluya el mes de junio.
Anabel Hernández aseguró además que el retiro de la protección federal que recibía Rocha Moya formaría parte de una estrategia para presionarlo a tomar una decisión sobre su situación legal. Según la versión expuesta en el podcast, el mensaje enviado al exgobernador sería que ya no contará con respaldo político ni institucional para evitar enfrentar las acusaciones.
La periodista planteó tres posibles escenarios para el futuro inmediato de Rocha Moya. El primero sería que se entregue voluntariamente a las autoridades estadounidenses, siguiendo una ruta similar a la que, según ella, tomó el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez.
Un segundo escenario sería que autoridades estadounidenses recurran a una operación encubierta para lograr su traslado a territorio norteamericano, mientras que una tercera posibilidad contemplaría una acción directa para su captura, aunque Hernández afirmó que esta alternativa sería la menos deseada tanto por Washington como por el gobierno mexicano.
Durante el mismo programa, la periodista también hizo referencia a recientes declaraciones de Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos, quien advirtió que el gobierno estadounidense continuará persiguiendo a funcionarios presuntamente vinculados con organizaciones criminales y exigió la colaboración de las autoridades mexicanas.
Hasta el momento, ni el gobierno de México ni el gobierno de Estados Unidos han confirmado públicamente la existencia de un plazo específico para que Rocha Moya comparezca ante la justicia estadounidense. Tampoco se ha dado a conocer información oficial que respalde las versiones presentadas por Hernández.
Las afirmaciones forman parte de una investigación periodística difundida por la comunicadora y se sustentan, según explicó, en información proporcionada por fuentes del gobierno mexicano con conocimiento de las negociaciones bilaterales en materia de seguridad.