México, Avanzada (15/05/2026).- Mientras el gobierno federal y la dirigencia oficial del sindicalismo magisterial encabezaban actos conmemorativos por el Día del Maestro, miles de docentes adheridos a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación salieron este 15 de mayo a las calles en distintos estados del país para convertir la fecha en una jornada nacional de protesta y organización.
Desde tempranas horas, contingentes magisteriales realizaron marchas, concentraciones y movilizaciones para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la desaparición de las Afores y la construcción de un sistema de seguridad social solidario que garantice pensiones dignas para las y los trabajadores.
Durante la jornada, integrantes del magisterio democrático señalaron que el Día del Maestro no representa una celebración mientras persistan condiciones de precarización laboral y jubilaciones insuficientes para millones de trabajadores. “Hoy no hay nada que festejar cuando millones de trabajadores están condenados a jubilaciones miserables”, expresaron docentes movilizados en conferencia de prensa.
Uno de los principales cuestionamientos de la Coordinadora fue dirigido al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, al que acusaron de abandonar la defensa de los trabajadores y mantener una postura subordinada frente al Estado y los intereses financieros.
Los manifestantes sostuvieron que los recursos de retiro de millones de trabajadores continúan siendo administrados por las Afores, lo que, afirmaron, beneficia al sistema financiero privado a costa del futuro de quienes sostienen los servicios públicos del país.
“La lucha no es solamente por el magisterio; es por todos los trabajadores que hoy ven amenazado su derecho a una jubilación digna”, señalaron secretarios generales durante las movilizaciones.
Además de las demandas relacionadas con seguridad social, la jornada nacional de lucha incluyó la exigencia de abrogación total de la reforma educativa y la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), mecanismo que los inconformes calificaron como un instrumento de control laboral y vulneración de derechos.
Los docentes también criticaron que, pese al discurso oficial de los últimos años, persisten políticas que mantienen la precarización laboral, la inestabilidad en los procesos de ingreso y promoción, así como mecanismos burocráticos alejados de las necesidades reales de las escuelas y comunidades.
Entre las demandas del magisterio democrático destacan también un aumento salarial real, basificación, respeto a los derechos laborales y sindicales, además de un mayor presupuesto para la educación pública.
Con mantas, consignas y marchas en diversos puntos del país, la CNTE reiteró que el movimiento permanecerá movilizado y que será la Asamblea Nacional Representativa la que determine este 16 de mayo la posible fecha de estallamiento de huelga, ante la falta de respuestas concretas a las demandas contenidas en el pliego petitorio nacional.
Para miles de maestras y maestros movilizados, el 15 de mayo representa no solo una fecha de reconocimiento simbólico, sino también un recordatorio de que los derechos laborales y sociales continúan defendiéndose en las calles.