Colima, México, Avanzada (04/03/2026).– La regidora del municipio de Comala, Vero Fermín Santana, denunció públicamente un presunto desfalco superior a los 20 millones de pesos en el Ayuntamiento, derivado –dijo– de inconsistencias detectadas en la cuenta pública 2025.
En rueda de prensa realizada en la sede del Partido Revolucionario Institucional (PRI) estatal, la edil, quien funge como presidenta de la Comisión de Hacienda, expresó su preocupación por la situación financiera del municipio y aseguró que su deber es no guardar silencio ante posibles irregularidades.
“Mi responsabilidad como regidora y como presidenta de esta comisión es velar por la correcta administración del dinero que pertenece a todas y a todos”, señaló.
Explicó que desde hace algunos meses, al revisar las cuentas públicas, comenzaron a detectar “números en rojo”, por lo que solicitaron información adicional y analizaron los estados financieros para conocer la situación real del Ayuntamiento. Sin embargo, indicó que al cierre del ejercicio fiscal 2025, en diciembre, el panorama se tornó más alarmante.
Entre las irregularidades mencionó el retraso en el pago de aguinaldos, prestaciones laborales pendientes, adeudos con el Instituto de Pensiones de los Servidores Públicos del Estado (IPECOL) y compromisos financieros que afectaron el arranque presupuestal de enero.
Detalló que el pasado 26 de febrero, durante la sesión de Cabildo en la que se autorizó la cuenta pública anual para su envío al Congreso del Estado, cinco integrantes manifestaron su desacuerdo con el contenido del documento y se registró un voto en contra, sumando seis votos que no respaldaron la aprobación.
“Ahí pudimos observar con mayor claridad un cierre financiero reflejado con un desfalco superior a los 20 millones de pesos, monto que hasta este momento no ha sido explicado con precisión ni con documentación que justifique plenamente su destino”, afirmó.
Fermín Santana señaló que las principales inconsistencias se detectaron en rubros como pagos a proveedores por servicios generales, consumo de gasolina, material eléctrico, servicios de transporte, refacciones y mantenimiento de vehículos, partidas que —reconoció— son necesarias para la operación municipal, pero que presentan incrementos que requieren una explicación clara y detallada.
Aclaró que su postura no es en contra del desarrollo del municipio ni de la inversión en infraestructura, eventos productivos o impulso económico, sino en contra del “despilfarro descontrolado de los recursos públicos”.
La regidora recordó que en la administración pasada, cuando se desempeñó como síndica, se lograron ahorros por aproximadamente 2.9 millones de pesos durante el primer año, recursos con los que se adquirió un camión recolector de basura. Asimismo, en 2023 se generó un ahorro cercano a 2.3 millones de pesos, utilizado para la compra de un terreno destinado al panteón de Suchitlán, además de cubrir adeudos heredados y cumplir compromisos sindicales.
“Esto demuestra que cuando hay disciplina financiera, los resultados se reflejan. Hoy la realidad es muy distinta. Enfrentamos un déficit que supera los 20 millones de pesos y compromisos que afectan el presente y el futuro del Ayuntamiento”, sostuvo.
Finalmente, solicitó públicamente que se esclarezca el destino de los recursos observados, se entregue información detallada de cada partida señalada, se implementen medidas inmediatas de control del gasto y se garantice que no se comprometan recursos de ejercicios futuros.
“Comala merece transparencia, orden financiero y un gobierno responsable. Mientras tenga la responsabilidad de presidir la Comisión de Hacienda, seguiré señalando lo que no está claro”, concluyó.