Avanzada (27/02/2026).- El gobierno de Estados Unidos dio a conocer una acusación formal ampliada contra René Arzate-García, alias “La Rana”, identificado como presunto jefe de plaza del Cártel de Sinaloa en Tijuana, por cargos de narcoterrorismo y apoyo material al terrorismo, relacionados con el tráfico masivo de fentanilo, cocaína, metanfetamina y marihuana hacia territorio estadounidense.
De acuerdo con documentos judiciales revelados este día, Arzate-García es señalado como responsable de dirigir las operaciones de narcotráfico del cártel en Tijuana y municipios aledaños, así como de controlar la plaza que abarca todo el estado de Baja California. Las autoridades lo acusan también de participar en secuestros y ejecuciones, además de corromper a funcionarios y extorsionar negocios en la región.
Simultáneamente, la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado anunció una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que conduzca al arresto y/o condena de René Arzate-García y de su hermano, Alfonso Arzate-García, alias “Aquiles”, también señalado como operador clave de la organización criminal.
La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, afirmó que esta acusación es parte de una campaña para desmantelar de forma permanente a los cárteles, luego de que el Cártel de Sinaloa fuera designado como Organización Terrorista Extranjera. “Las organizaciones terroristas extranjeras como el Cártel de Sinaloa han pasado décadas envenenando a nuestros hijos y cometiendo actos de violencia inimaginable”, declaró.
Por su parte, el administrador de la DEA, Terrance Cole, calificó a “La Rana” como un “jefe de plaza despiadado” que explotaba los puertos de entrada a Estados Unidos para introducir grandes cantidades de droga. Añadió que tanto él como su hermano figuran entre los fugitivos más buscados por la agencia.
El director del FBI, Kash Patel, aseguró que la agencia continuará utilizando “todas las herramientas disponibles” para interrumpir las operaciones del cártel y frenar el ingreso de drogas y violencia a las comunidades estadounidenses.
En el mismo sentido, el fiscal federal para el Distrito Sur de California, Adam Gordon, lanzó un mensaje directo a los líderes del grupo criminal que permanecen prófugos: “Pueden entregarse a la justicia o serán llevados ante la justicia”.
La acusación actual sustituye a otra presentada en 2014 por conspiración para importar marihuana y amplía los señalamientos al incluir narcoterrorismo, empresa criminal continuada, conspiración internacional para distribuir e importar sustancias controladas y lavado de dinero. De ser hallado culpable, Arzate-García podría enfrentar cadena perpetua y multas millonarias.
Según las autoridades, el acusado habría traficado miles de kilogramos de drogas hacia el sur de California y lavado millones de dólares mediante complejas transacciones internacionales. En 2023 fue designado como “capo de la droga” por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
El caso forma parte de la Operación “Take Back America”, una iniciativa federal para combatir a organizaciones criminales transnacionales, y se sustenta en la orden ejecutiva 14157 del presidente Donald Trump, mediante la cual se designó al Cártel de Sinaloa como organización terrorista extranjera en febrero de 2025.
Las autoridades recordaron que las acusaciones son solo señalamientos formales y que los imputados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad en un tribunal.