México, Avanzada (26/02/2026).- La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) manifestó su “profunda preocupación” ante la aprobación de la reforma constitucional que reduce la jornada laboral semanal a 40 horas en México, al advertir que la medida tendrá un impacto estructural en la operación del aparato productivo nacional.
El organismo empresarial señaló en un posicionamiento que, si bien el sector industrial reconoce la importancia de mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores, la reforma —tal como fue aprobada— carece de un diseño integral que considere la realidad operativa de las empresas, la heterogeneidad sectorial y el entorno de desaceleración económica que enfrenta el país.
De acuerdo con Canacintra, el proceso legislativo derivará en una reorganización profunda de turnos, procesos productivos y estructuras de costos, lo que generará presiones adicionales sobre la competitividad nacional, particularmente en sectores intensivos en mano de obra y en las micro, pequeñas y medianas empresas que integran las cadenas de valor.
El organismo sostuvo que cualquier reforma laboral debe basarse en un principio de corresponsabilidad entre Estado, trabajadores y empresas, evitando trasladar de manera unilateral los costos de transición al sector productivo.
Entre las propuestas planteadas por el sector industrial destacan el diseño de incentivos fiscales temporales para la transición; esquemas de flexibilidad sectorial y gradualidad diferenciada; programas nacionales de productividad, capacitación y digitalización; reducción de cargas regulatorias y costos de cumplimiento; así como el fortalecimiento de políticas de formalización laboral.
Asimismo, Canacintra exhortó a las autoridades a abrir un proceso de revisión técnica permanente que permita evaluar el impacto real de la reforma y realizar ajustes regulatorios oportunos, a fin de evitar efectos adversos sobre el empleo, la inversión y el crecimiento económico.
Finalmente, reiteró su disposición a colaborar en la construcción de mecanismos que permitan implementar la reducción de la jornada sin comprometer la estabilidad del aparato productivo, priorizando la productividad, la innovación y la generación de empleo formal.