A dieciocho meses de haber asumido la titularidad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch no ha pisado Colima, aun cuando la entidad se mantiene como la más violenta del país.
Colima, México, Avanzada (06/02/2026).- Desde que Omar García Harfuch asumió la titularidad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) el 01 de octubre de 2024, no existe un registro público de que el funcionario haya visitado el estado de Colima, a pesar de los altos índices de violencia que enfrenta la entidad y de los múltiples llamados de representantes locales para que conozca de primera mano la situación de inseguridad que se vive en el territorio.
Durante su comparecencia ante el pleno del Senado de la República, en el marco de la glosa del Primer Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, celebrada el 22 de octubre de 2025, la senadora Mely Romero Celis solicitó expresamente que García Harfuch se trasladara a Colima para escuchar a empresarios, víctimas y ciudadanos y coordinar una estrategia más efectiva en la entidad. La legisladora advirtió que Colima vive día a día hechos violentos, que generan una sensación de abandono institucional si la máxima autoridad en seguridad no acude a conocer la problemática que enfrentan sus habitantes.
En respuesta, el secretario reconoció la complejidad del fenómeno delictivo y señaló que la estrategia nacional de seguridad se basa en la inteligencia, la coordinación interinstitucional y la reconstrucción del tejido social, pero no ofreció una fecha concreta para la visita comprometida ni ha emitido un pronunciamiento posterior que permita confirmar su cumplimiento después de cuatro meses.
Los datos sobre violencia en Colima subrayan la gravedad del contexto que ha motivado la petición de presencia institucional. Organizaciones especializadas y cifras oficiales han ubicado al estado consistentemente entre los más violentos de México: en años recientes, la ciudad de Colima ha figurado en listas internacionales de ciudades con tasas extremadamente altas de homicidios dolosos por cada 100 000 habitantes, superando ampliamente la media nacional y ubicándose incluso entre las más peligrosas del mundo.
Además, las cifras de violencia contra las mujeres son igualmente preocupantes. En 2025, durante el primer trimestre, Colima se posicionado como la entidad con la tasa más alta de homicidios dolosos contra mujeres y una de las más altas en feminicidios, muy por encima de la media nacional. Las organizaciones civiles han señalado también que a lo largo de años recientes se han registrado centenas de homicidios de mujeres y miles de casos de violencia intrafamiliar, reflejo de un entorno de inseguridad que afecta especialmente a mujeres y niñas.
La violencia general también se manifiesta en hechos recientes que ilustran la persistencia del fenómeno: en diciembre de 2025, un subsecretario de Seguridad Pública estatal fue víctima de un atentado armado, un ataque que se suma a otros hechos violentos documentados en la entidad, como operativos de desarticulación del crimen organizado en Puerto y el asesinato de figuras políticas locales.
El contraste entre el contexto de violencia registrado en Colima y la ausencia física del titular de la SSPC en la entidad abre un espacio crítico de cuestionamiento sobre la atención federal que se brinda al estado. Mientras la estrategia de seguridad nacional presenta indicadores de reducción de homicidios a nivel general, las demandas de presencia directa y diálogo con la sociedad colimense siguen sin satisfacerse, lo cual alimenta la percepción de una brecha entre cifras oficiales y la experiencia cotidiana de inseguridad que enfrentan miles de habitantes de la entidad.