Colima, México, Avanzada (06/12/2025).- La expresidenta municipal de Manzanillo, Griselda Martínez Martínez, señaló directamente a la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, y a la presidenta municipal de Manzanillo, Rosa María Bayardo Cabrera, como responsables de su seguridad en caso de sufrir un nuevo atentado, luego del retiro de las medidas federales de protección que tenía asignadas.
En una entrevista concedida a la radiodifusora La Mejor FM con el periodista Max Cortés, Martínez explicó que la diputada federal Patricia Mercado, de Movimiento Ciudadano, presentó un punto de acuerdo en la Cámara de Diputados para exhortar a la Fiscalía General de la República (FGR) y a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) a restituirle la protección que le fue retirada pesar de haber sobrevivido a dos atentados en distintos momentos de su administración.
Martínez relató que la iniciativa de Mercado surgió después de que un grupo de ciudadanos difundiera un desplegado dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum, al entonces fiscal General de la República, al secretario de Seguridad y a la propia gobernadora de Colima, solicitando que se garantizara su integridad. La diputada, dijo, se reunió con personas firmantes del documento y dimensionó el riesgo que enfrenta la exalcaldesa.
La exmunícipe recordó que los atentados que sufrió derivaron de acciones emprendidas durante su gobierno, principalmente relacionadas con denuncias y la depuración de la Policía Municipal. Aseguró que ni la Fiscalía del Estado ni la FGR han avanzado en la identificación de los responsables, lo que —afirmó— incrementa el riesgo al permanecer impunes ambos ataques.
Asimismo, señaló que el entonces secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, retiró su escolta sin que existiera un dictamen ministerial que justificara esa decisión. “Me dejaron sin protección cuando la orden del Ministerio Público seguía vigente”, dijo.
Martínez también acusó a la presidenta municipal de Manzanillo, Rosa María Bayardo Cabrera, de sustituir a su equipo de confianza por policías municipales que —aseguró— no están capacitados como escoltas y que además tienen prohibido acompañarla fuera del municipio. “Estoy a expensas de lo que decidan enviarme; no sé quiénes son ni si puedo confiar en ellos”, expresó.
Relató que, tras los atentados, vivió durante un año en instalaciones de la Sexta Región Naval, posteriormente dentro del edificio del Ayuntamiento y finalmente en un inmueble destinado originalmente para proteger a mujeres víctimas de violencia. Subrayó que continúa viviendo con temor y tomando medidas extraordinarias de seguridad.
Martínez insistió en que su vida corre riesgo real y señaló a las autoridades estatales y municipales de actuar motivadas por intereses políticos. “Indira Vizcaíno y Rosa Bayardo son responsables de mi seguridad”, si algo me pasa, afirmó.
La exalcaldesa afirmó que jamás ha solicitado favores ni mantenido vínculos con grupos delictivos, y atribuyó la situación actual a una “persecución política” que —sostiene— enfrenta desde el gobierno estatal.