Colima, México, Avanzada (15/11/2025).– La diabetes mellitus tipo II continúa creciendo en Colima y ya colocó al estado entre las entidades con mayor incidencia proporcional del país, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, según el cual Colima acumula 4 mil 336 casos hasta la semana 43 del presente año, frente a los 3 mil 512 registrados en el mismo periodo del año pasado, lo que significa un aumento del 23.5 por ciento.
El boletín detalla que en 2025 se han confirmado mil 834 casos en hombres y 2 mil 502 en mujeres, una distribución que se mantiene similar a la tendencia nacional.
Con base en la proyección poblacional del Conapo para 2025, Colima alcanza una tasa estimada de alrededor de 517 casos por cada 100 mil habitantes, una de las más altas del país y que casi duplica la tasa promedio nacional, de 267.
El mismo boletín muestra que, en números absolutos, los estados con más casos de diabetes tipo II en 2025 son Estado de México: 32 mil 309 casos; Jalisco: 28 mil 283; Veracruz: 23 mil 635; Oaxaca: 20 mil 477 y Puebla: 17 mil 607.
Sin embargo, al ajustar por población, el panorama cambia de manera importante. Estados muy poblados concentran más casos totales, pero no necesariamente las tasas más altas.
En contraste, entidades pequeñas como Colima, Morelos o Baja California Sur muestran incidencias proporcionalmente elevadas, pues sus números, aunque menores en términos absolutos, representan una carga notable para la cantidad de habitantes que tienen.
Con los datos del boletín para las 32 entidades —que suman alrededor de 347 mil casos de diabetes tipo II en 2025— y tomando como referencia la población nacional proyectada por Conapo, la tasa promedio del país se ubica en cerca de 267 casos por cada 100 mil habitantes.
El aumento registrado en Colima confirma que la diabetes tipo II sigue avanzando a un ritmo sostenido, presionando a los servicios de salud pública y ampliando la necesidad de programas de prevención, detección temprana y control metabólico.
Las autoridades de salud han advertido en reiteradas ocasiones que el incremento de casos está asociado a factores estructurales como obesidad, sedentarismo, hábitos alimentarios y falta de detección oportuna. El boletín epidemiológico de este año no solo confirma la tendencia, sino que la acentúa: Colima se mantiene por encima del promedio nacional y con una de las tasas más altas del país.