Colima, México, Avanzada (13/07/2025).- A escasas horas del asesinato de un agente y de otro más herido en Manzanillo, la alcaldesa Rosa María Bayardo Cabrera no ha emitido ningún pronunciamiento sobre el hecho violento. En cambio, este viernes por la mañana ofreció una entrevista para invitar a visitar el Parque Regional Griselda Álvarez, recién inaugurado en la capital del estado.
Hasta el mediodía, la edil manzanillense, quien estuvo presente en Colima junto a la gobernadora Indira Vizcaíno Silva, no se ha referido públicamente a la agresión armada que cobró la vida de un elemento de seguridad y dejó a otro gravemente lesionado.
El ataque ocurrió también este viernes en el Libramiento de Tapeixtles, cuando los dos policías, que acababan de concluir su turno, fueron interceptados por hombres armados mientras se dirigían a sus domicilios. Uno de ellos murió en el lugar; el otro fue trasladado de urgencia a un hospital. Hasta el cierre de esta edición, no se ha informado sobre su estado de salud.
Pese al silencio del Ayuntamiento y de la presidenta municipal, la Dirección de Seguridad Pública de Manzanillo sí emitió un comunicado condenando la agresión y asegurando que la familia del agente caído contará con respaldo institucional. No obstante, no se ofrecieron más detalles sobre el avance de las investigaciones ni sobre el operativo de búsqueda de los agresores.
Tras el ataque, autoridades lograron la detención de un presunto responsable y el aseguramiento de un vehículo abandonado, supuestamente utilizado por los atacantes para huir de la escena del crimen.
El atentado se suma a una serie de hechos violentos contra elementos de la Policía municipal en el estado. En los últimos 15 días, se han registrado al menos tres ataques directos: el primero, el 26 de junio, cuando fue desaparecida la oficial Fátima del Rocío Díaz Arias en Tecomán, cuyo paradero sigue sin conocerse. Días después, un agente fue atacado a balazos en la colonia Bosque Real, también en Tecomán, tras resistirse a una presunta privación ilegal de la libertad.
Agentes consultados señalaron que estos atentados suelen ocurrir al término de sus jornadas laborales, cuando por disposición oficial deben dejar su arma de cargo, lo que los deja en total vulnerabilidad frente a grupos delictivos.