Síguenos

COLIMA

Elección cerrada a pesar de programas y dádivas

Publicada

on

Compartir:

Malas Compañías

Autor: Mario Alberto Solís Espinosa.

Faltan dos años para la elección de 2027, cuando se renovará la gubernatura en Colima. Parece lejana la fecha e inoportuna la revisión del panorama electoral, sin embargo, hay cifras que en la entidad sugieren un escenario atípico y más polarizado del que pretende anunciarse desde el oficialismo.

A pesar de la ingente cantidad de recursos que el régimen, a través de programas asistenciales federales y estatales, destina a Colima, así como de la inmovilidad de la oposición, el electorado parece dividirse en dos grandes segmentos con similares posibilidades de triunfar en los comicios que se celebrarán en dos años.

La empresa Demoscopia Digital, en encuesta para el periódico La Jornada, refiere que al 19 de mayo, una eventual coalición integrada por Morena, PT y PVEM obtendría un 37.4 por ciento de los votos; en tanto que la formada por el PRI y PAN se quedaría con el 28.8 por ciento; mientras que Movimiento Ciudadano alcanzaría el 9.6 por ciento.

Hay múltiples lecturas para los números anteriores. Inicialmente podría decirse que si bien la alianza oficialista conserva la mayor cantidad de las preferencias, su ventaja no es abrumadora y casi definitiva, como sucede con otras entidades gobernadas por Morena y sus aliados.

Una segunda conclusión y más importante, es que una hipotética alianza de todos los partidos opositores alcanza un mayor porcentaje de preferencias ciudadanas que sus competidores, incluso supera con un punto porcentual (38.4) al bloque de partidos que actualmente gobiernan la entidad.

Otro hallazgo señala, siempre con base en la empresa Demoscopia, que este año, la coalición Morena, PT y PVEM ha perdido 1.5 puntos entre el electorado, al pasar de 38.9 por ciento en enero, a 37.4 por ciento en mayo. Lo que además la convierte en la única opción electoral que registra pérdidas en los primeros cinco meses de 2027.

En cambio, la opción PRI-PAN ganó 1.4 por ciento en ese mismo periodo; y Movimiento Ciudadano .4 por ciento. También destaca que la gente que todavía no decide se redujo 1.4 por ciento, toda vez que en enero representaba al 19.7 por ciento de los votantes y para mayo se estableció en 18.3 por ciento.

Podría colegirse que los indecisos que finalmente se decantan por una opción electoral no lo están haciendo por los partidos oficiales, sino por la alternativa opositora, aunque esa tendencia podría depender de la circunstancia del momento y por lo tanto, variar en el año de la elección.

No obstante el absoluto control del régimen morenista sobre las instituciones en Colima y la modorra opositora, el futuro político-electoral de Colima no está definido, nadie tiene una victoria asegurada desde ahora; los números sugieren que el electorado está dividido en dos grandes polos.

Será crucial la postura de Movimiento Ciudadano en los meses previos a los comicios de 2027, pues su posible incorporación a un bloque opositor ajustaría la contienda a resultados con ventajas mínimas para cualquiera; por el contrario, la participación en solitario del partido naranja concedería una ventaja al morenismo local, si bien no tan holgada como esperaban, sí cómoda y manejable.

Lo cierto es que la enorme inversión realizada por el régimen de la transformación en Colima, tanto en programas sociales como en apoyos directos a la población, no ha generado los dividendos esperados; en el territorio, como le gusta llamarle a la nueva casta en el poder, no existe el respaldo arrollador que se esperaba.

Por otro lado resulta curiosa la polarización que refleja la encuesta de Demoscopia, pues la oposición, sobre todo la representada por PRI y PAN, no ha hecho absolutamente nada para obtener un respaldo de casi 30 por ciento de las preferencias, por el contrario, sus liderazgos siguen desaparecidos, repartiendo las migajas que les dejan sus adversarios.

Más lógico resulta que el descontento social, la protesta ciudadana, la denuncia pública y los ciudadanos organizados en torno a causas justas hayan generado el contrapeso que no han querido asumir los partidos opositores, quizá por eso la virulencia del régimen contra críticos y aquellos que les señalan sus errores, adjetivándolos y relacionándolos con su espantajo favorito: el pasado.

Al margen de las preferencias partidistas, pues ninguna de las opciones se encuentra a la altura de las exigencias sociales, hay una sólida posibilidad de que la elección de 2027 pueda resultar más competida de lo que se esperaba; incluso, está en duda la continuidad del actual grupo en el poder, lo que desafortunadamente, para los ciudadanos, tampoco representa la esperanza de un mejor futuro.

Compartir:

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Más leidas

Copyright © www.diarioavanzada.com.mx

Descubre más de Diario Avanzada

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Continuar leyendo