Colima, México, Avanzada (13/04/2025).- Mientras las calles de Colima fueron escenario de una semana marcada por la violencia del crimen organizado, la gobernadora del estado, Indira Vizcaíno Silva, optó por celebrar con orgullo el lanzamiento de una cerveza conmemorativa por los 200 años de Manzanillo. La postal no puede ser más contrastante: cuerpos abandonados, vehículos incendiados y ataques armados por un lado; sonrisas, brindis y publicaciones festivas en redes oficiales, por el otro.
Del domingo 6 al sábado 12 de abril, Colima vivió una ola de violencia que dejó un saldo brutal: múltiples homicidios, intentos de ejecución, hallazgos de cuerpos con huellas de tortura y vehículos incendiados en distintos puntos del estado. El lunes, por ejemplo, cuatro personas fueron asesinadas en distintos ataques en Villa de Álvarez y Manzanillo, entre ellos, dos hombres acribillados en la colonia La Reserva. El miércoles, fue localizado un cuerpo con huellas de violencia cerca de Montitlán. El jueves, las agresiones continuaron: balaceras en colonias de la capital, cuerpos en descomposición y autos calcinados dibujaron un mapa de terror que, a todas luces, sigue rebasando la capacidad de respuesta del Estado.
En medio de este panorama, la mandataria estatal compartió en sus redes sociales el festejo por el bicentenario de Manzanillo, resaltando el lanzamiento de una cerveza conmemorativa. “Qué orgullo tener el puerto más importante del país”, escribió, celebrando la iniciativa de la Cervecería de la Costa como símbolo de la “calidez” del municipio. La publicación fue acompañada de emoticonos, palmeras y olas, ajena a la crudeza de los hechos que paralelamente estremecían a las y los colimenses.
La realidad, sin embargo, no se disipa con mensajes de optimismo. A pesar del despliegue federal y la retórica de coordinación institucional, los cárteles continúan operando con violencia impune, mientras la población vive con miedo. Y mientras las balas dibujan rutas de sangre, el gobierno estatal parece más enfocado en brindar con cerveza que en asumir con contundencia la responsabilidad de garantizar seguridad, justicia y paz.
La ciudadanía, cada vez más escéptica, observa el espectáculo: la narrativa oficial del “epicentro de la transformación” contrasta con la de los barrios sitiados por la criminalidad. La pregunta se impone: ¿cuántos muertos más caben entre un trago de celebración y un tuit conmemorativo?