Jalisco, México, Avanzada (03/04/2025).- La inseguridad en Teocaltiche, Jalisco, continúa desbordándose a pesar de los operativos de seguridad desplegados en la zona. El pasado domingo 30 de marzo, Juan Pablo Alonzo, activista y vocero del colectivo Frente Teocaltiche por Nuestra Gente, fue asesinado dentro de su hogar por un grupo armado, lo que intensificó la preocupación en la comunidad.
Desde el 19 de marzo, las autoridades implementaron un operativo de vigilancia para contener la violencia que afecta al municipio y sus alrededores. Sin embargo, lejos de disminuir, los hechos delictivos van en aumento. “Hay patrullas por todas partes, pero los criminales siguen actuando con total impunidad. Estamos peor que antes”, expresó un vecino de la zona.
Juan Pablo Alonzo había solicitado apoyo a la Secretaría de Gobernación (SEGOB) para frenar la creciente presencia del crimen organizado en Teocaltiche y Villa Hidalgo. En respuesta, la SEGOB firmó acuerdos con el colectivo para establecer estrategias de seguridad y garantizar la protección de los habitantes, pero hasta hoy no se habían cumplido ninguna de estas promesas.
El asesinato de Alonzo se produjo en su domicilio, donde dos hombres armados irrumpieron y le dispararon. Su hermana, Hilaria Alonzo, fue testigo del ataque y resultó herida. “Mataron a mi hermano Juan Pablo, pidan por él. Yo estoy bien, me dieron un balazo en la pierna”, escribió en sus redes sociales. Los agresores huyeron en un vehículo sin ser detenidos, a pesar de que un filtro policial se encontraba cerca de la escena del crimen.
Días antes, el activista y su colectivo habían viajado a la Ciudad de México para exigir justicia por la desaparición de ocho policías y para denunciar la presunta colusión entre autoridades estatales y grupos delictivos. Su asesinato, sumado a la creciente violencia en la región, dejó en evidencia la falta de acción por parte de las autoridades.
La situación en Teocaltiche es alarmante. Tras el homicidio de Alonzo, se reportó el asesinato de una joven en una papelería ubicada en la colonia Nejayote, quien presuntamente era familiar de uno de los policías desaparecidos. Testigos afirman que el grupo armado huyó rumbo a Nochistlán de Mejía, Zacatecas.
Mientras tanto, en distintas calles del municipio aparecieron lonas agradeciendo la presencia de la Policía Estatal y prometiendo paz, aunque se desconoce el origen de estos mensajes. La población sigue en alerta ante el abuso de poder de las autoridades y las amenazas que enfrentan los negocios locales para que cierren a determinadas horas.
El Frente Teocaltiche por Nuestra Gente condenó enérgicamente el asesinato de su vocero y exige una respuesta inmediata de las autoridades para frenar la violencia que azota a la región. “No permitiremos que su lucha sea en vano”, expresaron en un comunicado.