Michoacán, México, Avanzada (06/02/2025).- La violencia en Queréndaro, Michoacán, alcanzó un nuevo nivel de intensidad con dos ataques armados en menos de 48 horas, perpetrados presuntamente por el Cártel Jalisco Nueva Generación. La agresión más reciente, ocurrida la madrugada de este jueves, dejó un saldo de al menos tres policías muertos y dos heridos.
De acuerdo con reportes oficiales, un convoy de sicarios a bordo de camionetas y camiones blindados artesanalmente, conocidos como “monstruo”, irrumpió en el municipio y atacó a elementos de seguridad. Este nuevo ataque se suma al ocurrido el martes, cuando sujetos armados dispararon contra patrullas en la plaza principal de Queréndaro, dejando inservibles dos unidades.
La agresión del jueves se extendió hasta el poblado de San Lucas, sobre la carretera federal Morelia-Maravatío, donde dos patrullas de la Guardia Civil quedaron inutilizadas por impactos de bala. Más tarde, los sicarios asesinaron a un policía municipal de Charo en la calle Francisco I. Madero, en el centro de Queréndaro.
Para cubrir su retirada, los atacantes incendiaron dos vehículos sobre las carreteras Queréndaro-Zinapécuaro y Zinapécuaro-Morelia. Mientras tanto, policías de municipios vecinos como Charo, Zinapécuaro, Morelia y Santa Ana Maya acudieron a la zona para reforzar la seguridad.
La escalada de violencia provocó una crisis dentro de la policía municipal de Queréndaro. Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública confirmaron que varios agentes comenzaron a renunciar, argumentando la falta de armamento para defenderse de nuevas agresiones.
Desde las 10:00 de la mañana, al menos tres oficiales presentaron su renuncia, y para las 13:00 horas más de la mitad de la corporación había abandonado su cargo. La policía municipal cuenta con 33 elementos, de los cuales 17 no fueron sometidos a evaluaciones de control y confianza.
Además, en la región, el CJNG consolidó una alianza con el cártel de “Los Correa”, una organización criminal que comenzó en la tala clandestina y posteriormente incursionó en el narcotráfico.
La crisis de seguridad en Queréndaro se agrava con la ausencia de la alcaldesa Diana Caballero, del Partido Verde Ecologista, quien abandonó el municipio desde noviembre del año pasado. Mientras tanto, la Guardia Civil asumió el control de la seguridad en la zona, en medio de una creciente incertidumbre.