Avanzada (21/01/2025).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump eliminó las directrices de su antecesor, Joe Biden, que limitaban las detenciones de migrantes en lugares considerados sensibles, como escuelas, hospitales e iglesias. La medida, anunciada este martes, forma parte de una serie de decretos emitidos por el mandatario, quien asumió la presidencia hace apenas un día, con la promesa de endurecer las políticas migratorias y deportar a millones de inmigrantes indocumentados.
El secretario interino de Seguridad Nacional, Benjamine Huffman, informó el lunes sobre la anulación de estas directrices, emitidas originalmente por la administración de Biden en 2021. Además, Huffman emitió una nueva directiva que restringe el uso de la libertad condicional, mecanismo que permitió a cientos de miles de migrantes ingresar legalmente al país de forma temporal bajo la administración previa.
“Estas acciones buscan empoderar a los agentes del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) y de la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza) para capturar a criminales, incluyendo a asesinos y violadores, que han ingresado ilegalmente a Estados Unidos”, señala el comunicado oficial.
El cambio de política elimina restricciones implementadas desde 2011 que protegían a los migrantes en zonas como iglesias, refugios y escuelas. Según Tom Homan, apodado “El zar de la frontera” durante la administración de Trump, las redadas comenzarán de inmediato y se centrarán en migrantes considerados “una amenaza para la seguridad pública”. No obstante, advirtió que ningún migrante indocumentado está exento, incluso aquellos sin antecedentes penales.
La medida provocó preocupación entre líderes de comunidades religiosas, educativas y médicas, quienes temen que las redadas masivas generen un clima de miedo y vulnerabilidad entre los migrantes. Algunas instituciones ya trabajan en planes de respuesta para proteger a las personas afectadas por estas acciones.
Trump, un republicano que hizo de la lucha contra la inmigración ilegal uno de los pilares de su campaña, busca implementar un enfoque más agresivo para cumplir con su promesa de deportar a millones de indocumentados. Sin embargo, las críticas no se han hecho esperar, especialmente desde sectores que consideran que estas acciones vulneran los derechos humanos y generan un impacto negativo en las comunidades migrantes.
Apenas en su primer día en el poder, el presidente Trump dejó claro que su administración adoptará una postura inflexible en materia de migración, marcando un contraste contundente con la política de su antecesor y avivando la controversia en torno al tema migratorio en Estados Unidos.