Colima, México, Avanzada (09/12/2024).- Doña Tere se retiró de la tienda porque no le quisieron vender dos jitomates y una cebolla, el vendedor le dijo que solo vendían por kilo o mínimo medio kilo, sin embargo, a la mujer no le alcanza el dinero para pagar veinte pesos por un kilo de jitomates. Esa es la realidad que enfrentó el 33 % de los colimenses, el dinero que ganan producto de su trabajo no alcanza ni siquiera para comprar lo necesario para comer.
En el primer trimestre de 2024, el 33% de la población colimense se ubicó en pobreza laboral, es decir, su ingreso por trabajo fue insuficiente para comprar los productos de la canasta básica.
Esta cifra se desprende del Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP) publicado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL). Este indicador permite medir trimestralmente la relación entre el ingreso laboral y el costo de la canasta alimentaria.
A nivel nacional, el panorama mostró una ligera mejoría, ya que la pobreza laboral pasó de 37.7% en el primer trimestre de 2023 a 35.8% en el mismo periodo de 2024, una disminución de 1.9 puntos porcentuales. Este porcentaje es incluso inferior al registrado antes de la pandemia de COVID-19, destacando una recuperación en el poder adquisitivo.
El ingreso laboral real per cápita también registró un aumento anual del 7.2%, pasando de 3 mil 058 pesos con 60 centavos a 3 mil 277 pesos con 58 centavos entre el primer trimestre de 2023 y 2024. Este crecimiento estuvo acompañado por un incremento en la población ocupada, con aproximadamente 628,800 personas más con empleo en el país.
Sin embargo, en Colima, la situación sigue siendo preocupante, ya que uno de cada tres habitantes enfrenta dificultades para cubrir sus necesidades alimentarias con su ingreso laboral. La pobreza laboral no se considera una medición integral de la pobreza, pero se utiliza como una señal de alerta temprana sobre la capacidad de las familias para acceder a alimentos básicos.
El contexto se agrava ante la inminente desaparición del CONEVAL, organismo responsable de esta medición. La mayoría de los legisladores del Congreso de la Unión votaron a favor de la extinción de varios órganos autónomos, entre ellos el CONEVAL, que cesará sus funciones en 2025. Esta medida ha generado críticas de sectores sociales y políticos de oposición quienes han advertido sobre la falta de herramientas técnicas para monitorear la pobreza y la desigualdad en el país.