México, Avanzada (07/12/2024).- La reciente propuesta del gobierno federal para implementar un impuesto de 42 dólares por pasajero de crucero desató preocupación en la industria turística y podría generar un impacto negativo en los puertos de México. La medida, aprobada de manera expedita por el Congreso, posicionará al país como el destino más caro de la región, con un aumento del 213% respecto al costo promedio en puertos del Caribe.
Michelle Paige, directora general de la Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe (FCCA, por sus siglas en inglés), criticó la falta de diálogo con las navieras y advirtió sobre las graves consecuencias económicas de esta decisión. “Es preocupante. El cobro de 42 dólares por pasajero convertirá a México en el destino más caro de la región, y muchos cruceros podrían optar por otros puertos del Caribe”, señaló.
Paige destacó que los cruceros generan una derrama económica anual de mil millones de dólares en México, beneficiando a miles de pequeños negocios, transportistas y trabajadores locales. Además, el 60% de los cruceristas suelen regresar al país para estadías más largas, lo que fortalece el sector turístico.
Sin embargo, el nuevo impuesto podría frenar esta tendencia, pues los turistas no estarán dispuestos a asumir un gasto adicional de último minuto. “Los itinerarios para 2025 ya están reservados. Este aumento deja a las navieras en una posición difícil, y varias están evaluando la posibilidad de evitar puertos mexicanos”, explicó Paige.
Puertos como Manzanillo, que ya enfrentan una disminución en la llegada de cruceros debido a problemas de seguridad y falta de infraestructura turística, podrían verse aún más afectados. Actualmente, el puerto recibe alrededor de 20 cruceros al año, pero el nuevo impuesto podría reducir aún más este número, ahuyentando a turistas y disminuyendo la derrama económica local.
La FCCA instó al Senado mexicano a detener la aprobación de la medida y pidió al gobierno federal abrir un diálogo con los empresarios navieros para buscar alternativas que no pongan en riesgo al sector. Paige advirtió que, de implementarse el impuesto, recuperar las escalas perdidas podría tardar al menos dos años debido a los ciclos de planificación de las navieras.
“Cada puerto beneficiado por el turismo de cruceros debe sensibilizar a las autoridades sobre este grave problema. Los cruceristas no solo gastan en los puertos, sino que impactan positivamente en toda la economía del país”, enfatizó Paige.
El gobierno mexicano aún no da declaraciones sobre la implementación del impuesto ni sobre las preocupaciones expresadas por la industria naviera. Mientras tanto, la incertidumbre crece en un sector clave para el turismo y la economía nacional.