Colima, México, Avanzada (12/11/2024).- El doble feminicidio cometido en contra de Alejandra Rivas, de 35 años, y su hija, María José, una bebé de tan solo un año, deja en evidencia la falta de respuesta pública de la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, y otras funcionarias de su administración que en múltiples ocasiones se han declarado feministas y comprometidas con la causa de las mujeres.
A pesar de la indignación general y del llamado de organizaciones civiles como 50+1 para que no quede impune este crimen, ninguna de ellas ha emitido un pronunciamiento condenando el doble feminicidio ni una solicitud a la Fiscalía para esclarecer los hechos.
En las redes sociales de la gobernadora Vizcaíno, la actividad reciente se enfoca en eventos de la Feria de Colima y en videos promocionales sobre la entrega de becas, pero no hay mención alguna de Alejandra y María José. Esta omisión resulta significativa en un estado que enfrenta una crisis de violencia contra las mujeres, y donde la gobernadora había prometido “cero tolerancia” hacia este tipo de actos cuando asumió el gobierno de Colima el primero de noviembre de 2022.
El pasado sábado, la Fiscalía General del Estado confirmó el hallazgo de los cuerpos de Alejandra y su bebé en un predio en el municipio de Cuauhtémoc. Las primeras indagatorias apuntan al padre de la menor como principal sospechoso. Sin embargo, más allá de la confirmación oficial, las reacciones han sido escasas. Ni el Poder Ejecutivo, el poder Legislativo ni el Judicial se han pronunciado al respecto. La presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, Dulce Huerta, publicó recientemente sobre la aprobación de la reforma judicial, sin mencionar el feminicidio que ha conmocionado al estado. Lo mismo ha ocurrido con el resto de las diputadas locales, quienes tampoco han emitido una condena pública ni un mensaje de apoyo a las familias de las víctimas.
Tampoco se han pronunciado las funcionarias de la administración estatal a pesar de que algunas de ellas, antes de asumir cargos en el gobierno, fueron activas defensoras de los derechos de las mujeres. No obstante, hoy permanecen en silencio ante el caso que evidencia la vulnerabilidad a la que están expuestas las mujeres en Colima.
La única respuesta visible hasta ahora ha sido la de la organización 50+1, que emitió un comunicado exigiendo justicia para Alejandra y su hija. “Alzamos nuestra voz y exigimos justicia para Alejandra Rivas y su bebé, quienes lamentablemente han sido encontradas sin vida tras haber desaparecido después de su llegada a Colima. Nos unimos al dolor de sus familias y amigos y compartimos su indignación. Estos terribles hechos no deben quedar impunes”, subrayó la organización, en un mensaje donde también hicieron un llamado a las autoridades a actuar con transparencia y celeridad en la investigación.