Escrito por: Manuel Salvador González Villa
(Primera de tres partes)
Hay que decirlo tal cual: el primero de julio de 2018 no tuvo lugar una elección, sino una insurrección popular para deponer a un régimen, y lo que le sigue no es solo un cambio de gobierno, sino fundamentalmente una trasformación, es decir, la destrucción del viejo orden político y social (PRI-PAN) y la construcción de uno nuevo denominado la 4 T.
Tiempos de cambios gubernamentales de fondo donde propósitos y principios nuevos como: la restauración del Estado mexicano, la austeridad republicana, la honestidad, la trasparencia, y la anticorrupción, entre otros, resultan esenciales para redireccionar el rumbo nacional, a tal grado por ejemplo de que en poco más de tres meses de haber iniciado AMLO su gobierno, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) arroja ya resultados respecto a las pesquisas contables realizadas a diferentes instituciones y dependencias federales mostrando fuertes desfalcos en el uso del dinero público.
No se diga de lo que está sucediendo con las universidades de educación superior del país incluida la Universidad de Colima (U de C) donde existe furor, mientras el Congreso de la Unión avanza en la discusión de la iniciativa presidencial de reforma constitucional en materia educativa para mantener sin cambios las fracciones 7 y 8 del artículo 3° que garantizan la autonomía de las instituciones de educación superior, así como respecto de la propuesta de gratuidad, debido tanto al impacto que tendría en las finanzas universitarias, como el de explorar esquemas de asignación compensatorios.
Precisamente estos nuevos vientos políticos explica la reciente invitación del Rector de la Universidad de Colima José Eduardo Hernández Nava hecha al diputado federal Mario Delgado Carrillo, actual coordinador de Morena en la Cámara de Diputados.
No fue extraño entonces que ese día 15 de febrero en el auditorio de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la U de C previamente a la conferencia de Mario Delgado Carrillo, el Rector Hernández Nava entre otras cosas hizo un recuento público como cada año en materia de trámites y entrega de gastos financieros, auditoría, y déficit presupuestal de la U de C, siendo enfático en que se “trabajaría” para adaptarse a los nuevos lineamientos y condiciones político- financieros trazados por el nuevo gobierno federal haciendo hincapié en ese sentido sobre todo en el tema de la gratuidad de la educación pública, de lo cual dijo Hernández Nava “competía” más al Estado que a los padres de familia y a los jóvenes. Y es que tan sólo por el concepto del arancel de Talleres y Laboratorios la U de C por ingresos propios capta en la cuenta concentradora más de 120 millones de pesos específicamente
Tampoco puede minimizarse que la visita de Mario Delgado a la U de C también tuvo como antecedente la retención del pago correspondiente a la segunda parte del aguinaldo y el salario de la primera quincena 2019, retención que por cierto la propia rectoría nunca se molestaría en aclararlo oficialmente.
Lo que en este contexto corrió entre los trabajadores universitarios cual reguero de pólvora fue el rumor alentado dolosamente por los propios directivos universitarios que dicha retención del pago derivaba del cambio gubernamental federal, además de destacarse el papel zalamero desempeñado por la dirigencia del SUTUC en boca de Zamorano Manríquez por eximir a la rectoría de cualquier responsabilidad por dicha retención.
Pero, precisamente al respecto de ésta retención de pago rectoral del mes de enero 2019, Hernández Nava nunca informaría que dicha retención derivó de las observaciones hechas a los estados financieros auditados y entregados a la Cámara de Diputados Federal y que debían acatarse para recibir recursos extraordinarios y cubrir así los compromisos de pago de fin de año, es decir, a las medidas de saneamiento y ajuste que debería cumplir la U de C.
Una vez efectuada la visita de Mario Delgado Carrillo a la U de C, incluida la foto oficial con la “familia” universitaria e incluido el abrazo con Fernando Moreno Peña en dicho auditorio universitario, el balance no fue exitoso del todo para los intereses de la U de C ponderando que dicho visitante distinguido de Morena no aceptó asistir al evento culmen previsto por el rector Hernández Nava donde este le entregaría un pliego de peticiones universitarias.
Lo que sí quedó claro fue que por motivo de la visita de Mario Delgado Carrillo a la U de C hicieron acto de presencia el gobernador del Estado de Colima José Ignacio Peralta Sánchez, todos los ex rectores de la U de C que aún viven, y la alta dirección universitaria, entre otras figuras públicas más pertenecientes al priismo local.