Hoy martes ocho de marzo se cumplen veinte años del inicio de este proyecto periodístico, que desde un principio fue concebido con la idea de aportar a nuestro público lector un enfoque diferente de la realidad, con una mirada crítica del poder y sobre todo con el interés permanente de desvelar el trasfondo de la información a través del periodismo investigativo.
El primer ejemplar de Avanzada, con periodicidad semanal, se publicó el 8 de marzo de 2002, con la unión de esfuerzos de Juan Gabriel Moctezuma Castellanos y Topiltzin Ochoa Cervantes (QEPD), quienes creyeron en la posibilidad de crear un espacio para el periodismo alternativo, con una agenda propia e interesado en satisfacer las necesidades de un sector de la sociedad ávido de información reflexiva y profunda.
A lo largo de estas dos décadas, por las páginas de Avanzada han transitado muchas plumas de periodistas y líderes de opinión representativos de la sociedad, lo que ha consolidado este proyecto con una presencia indiscutible en la vida pública de la entidad. A pesar de las dificultades que ha tenido que enfrentar, ha sobrevivido y evolucionado hasta convertirse en lo que es ahora, siempre manteniendo su independencia y enfoque crítico de su línea editorial como principal patrimonio para contar con la credibilidad de la población.
En agosto de 2005, a más de tres años de la aparición del semanario, se incorporó a este proyecto el diario vespertino Avanzada, que marcó una época. Poco después, fue creada la página web de este proyecto editorial, y también apareció la edición de Avanzada Tecomán.
En 2011, el ejercicio del periodismo crítico de Avanzada provocó el brote de la intolerancia y el autoritarismo del gobierno de Mario Anguiano Moreno, quien asestó un golpe represivo impulsando un boicot publicitario con el propósito de ahogar financieramente y provocar la desaparición este proyecto.
No logró su cometido en entonces mandatario, aunque para seguir adelante Avanzada tuvo que suprimir sus ediciones impresas diarias y del semanario. Desde entonces, este proyecto se ha mantenido vivo a través del portal de internet y de las diferentes redes sociales, donde ha sido favorecido por miles de lectores que diariamente lo visitan para mantenerse bien informados.
Después de la represión sufrida de parte del gobierno de Anguiano Moreno, Avanzada presentó en 2012 una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC) por la censura que esto representa, pero fue hasta diciembre de 2016 cuando ese organismo emitió la recomendación 08/2016 dirigida al gobierno estatal, donde dio la razón a este medio en el sentido de que el gobierno estatal había violado la libertad de expresión al instrumentar el boicot publicitario en su contra.
Así también, la CDHEC recomendó al gobierno estatal generar criterios claros, objetivos y transparentes para la asignación de la publicidad oficial, sin importar la línea editorial de cada medio.
Sin embargo, a pesar de que esta recomendación fue enviada a principios del gobierno de José Ignacio Peralta Sánchez, éste nunca la cumplió y hasta la fecha, cuando ya pasaron más de cinco años, no ha sido atendida tampoco por el recién empezado gobierno de Indira Vizcaíno Silva.
Cuando Avanzada nació, Colima era gobernado por el Partido Revolucionario Institucional, que aún estaba fuerte a nivel estatal, aunque en lo federal ya había perdido el poder frente al Partido Acción Nacional (PAN). Y en esas condiciones, este medio se dedicó a ejercer desde entonces la crítica del poder.
En la actualidad, el panorama político gubernamental del estado y del país es muy distinto del que existía en aquellos tiempos, pues ahora el poder se encuentra en manos de un nuevo partido tanto a nivel federal como estatal. Y Avanzada sigue siendo crítico del poder, pues como proyecto periodístico tenemos la convicción de que el mejor servicio que podemos brindar a la sociedad es a través de la vigilancia y fiscalización de los poderes, independientemente del color partidista al que estos pertenezcan.
Sabemos que igual que antes, ahora también existen riesgos derivados del ejercicio periodístico, algunos de ellos provenientes de particulares y otros de parte de los sectores de poder gubernamental. Para seguir cumpliendo nuestro trabajo apostamos, por un lado, a las garantías constitucionales que protegen las libertades de expresión y de prensa y, por el otro, llamamos a las instancias de poder a cumplir sus obligaciones de garantizar y respetar el ejercicio de estos derechos.
Nunca como ahora necesitamos preservar, fortalecer y consolidar la vida democrática del país. Esto sólo se logrará desterrando la tentación de instaurar un pensamiento único y, por el contrario, transitando hacia una sociedad en la que sea posible el libre flujo de la pluralidad de las ideas.