Colima, México, Avanzada (17/06/2026).- Los principales hospitales públicos de Colima atraviesan una serie de problemas que evidencian el deterioro de los servicios de salud en la entidad. Un brote de una bacteria considerada de alto riesgo, fallas en infraestructura, sistemas de aire acondicionado averiados y la falta de citas con especialistas forman parte de un panorama que afecta diariamente a cientos de pacientes.
En el Hospital Regional Universitario, actualmente operado por IMSS-Bienestar, siete pacientes permanecen contagiados por la bacteria Acinetobacter baumannii, mientras las autoridades médicas investigan si el fallecimiento de un hombre ocurrido el pasado 10 de junio estuvo relacionado con esta infección intrahospitalaria.
Fuentes consultadas por Avanzada señalaron que el brote podría estar asociado con las deficientes condiciones del inmueble, donde desde hace semanas existen problemas en los sistemas de aire acondicionado, filtraciones de agua y equipos médicos obsoletos o fuera de funcionamiento. Actualmente, tres pacientes continúan hospitalizados y bajo vigilancia médica.
Mientras tanto, este martes trabajadores de la Clínica Hospital ISSSTE “Dr. Miguel Trejo Ochoa” denunciaron fallas en el sistema de aire acondicionado en distintas áreas del hospital, una situación que, aseguran, afecta tanto al personal como a los derechohabientes que diariamente acuden a consulta o acompañan a familiares.
De acuerdo con la información, las altas temperaturas dentro del nosocomio representan un problema especialmente para adultos mayores y pacientes con distintos padecimientos, quienes permanecen durante horas esperando atención médica en espacios con escasa ventilación.
La situación no es mejor en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Meganoticias Colima informó que la saturación de los servicios especializados mantiene a los pacientes en listas de espera que pueden extenderse por casi un año. En su nota periodística, la paciente Isabel Reyes denunció que el área de Endocrinología ya no cuenta con citas disponibles para lo que resta de 2026 y que deberá regresar el próximo año para solicitar una nueva consulta, la cual podría ser programada hasta seis meses después de que la solicite.
La derechohabiente explicó que, aunque fue diagnosticada con insuficiencia renal, nunca fue enviada con un nefrólogo y tuvo que recurrir a atención privada para recibir tratamiento. Además, desde febrero solicitó una valoración por Gastroenterología debido a episodios constantes de vómito e inflamación estomacal, pero la cita le fue asignada hasta noviembre. También señaló que durante una estancia en el Hospital General de Zona No. 1 permaneció tres días sentada en una silla recibiendo suero y varias horas sin ser canalizada, pese al intenso dolor que presentaba.
La coincidencia de estos problemas en IMSS-Bienestar, ISSSTE e IMSS muestra un sistema de salud pública que enfrenta deficiencias simultáneas en infraestructura, mantenimiento, capacidad de atención y acceso a servicios especializados.
*Imagen ilustrativa.