Colima, México, Avanzada (19/05/2026).- El movimiento ciudadano Salvemos la Laguna advirtió sobre una creciente incertidumbre y falta de transparencia en torno al proyecto de ampliación del Puerto de Manzanillo en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, al señalar que persiste el silencio institucional pese a que el procedimiento ambiental original fue archivado por autoridades federales.
A través de un boletín informativo, la agrupación recordó que durante 2025 la falta de información pública sobre el proyecto derivó en protestas, posicionamientos y movilizaciones sociales tanto en Manzanillo como en la ciudad de Colima, luego de hacerse pública la Manifestación de Impacto Ambiental Regional (MIA-R), identificada con la clave 06CL2025V0012.
Según expuso el colectivo, en enero de 2026 la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) determinó archivar el procedimiento ambiental relacionado con dicha manifestación, lo que jurídicamente representó la conclusión del expediente original.
No obstante, señalaron que desde entonces ni la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) Manzanillo ni la SEMARNAT han informado públicamente si existe una nueva Manifestación de Impacto Ambiental Regional ingresada para el proyecto, ni si ésta ha sido admitida, evaluada o aprobada.
El movimiento sostuvo que, pese a la ausencia de información oficial, diversas fuentes han referido la existencia de actividad notarial relacionada con terrenos, operaciones y movimientos vinculados al área contemplada para la ampliación portuaria, aun cuando no se ha dado a conocer un nuevo procedimiento ambiental autorizado.
Asimismo, mencionó que recientemente se realizó una conferencia en la que se presentó públicamente un proyecto relacionado con la ampliación del Puerto de Manzanillo en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, lo que —aseguraron— ha generado nuevas interrogantes entre distintos sectores sociales.
“Si no existe información pública sobre una nueva MIA-R aprobada, ¿cómo es que ya se presentan proyectos vinculados a una obra cuyo procedimiento ambiental anterior fue rechazado y archivado por la propia SEMARNAT?”, cuestionó el colectivo en su posicionamiento.
Entre las dudas planteadas por la organización figuran si ya existe una nueva MIA-R, si ésta fue presentada formalmente, si permanece en evaluación, si el proyecto original fue modificado y si las actividades relacionadas con la ampliación cuentan actualmente con sustento legal y ambiental vigente.
El movimiento consideró que la falta de información oficial alimenta la incertidumbre y podría reactivar la movilización social registrada el año pasado, al advertir que continuarán investigando y dando seguimiento a cualquier acción relacionada con la ampliación portuaria que, afirmaron, pudiera afectar de manera irreversible el equilibrio ecológico de la Laguna de Cuyutlán.