Colima, entre los estados donde aumenta el homicidio en 2026; mantiene una de las tasas más altas del país
Colima, México, Avanzada (05/05/2026).- Aunque México registró una reducción generalizada en los indicadores de violencia letal durante el primer trimestre de 2026, Colima se mantiene como uno de los focos rojos del país, con un aumento en homicidios dolosos y una de las tasas más altas a nivel nacional, de acuerdo con el análisis de la organización México Evalúa.
El informe “De la violencia a la pacificación” señala que, a nivel nacional, los homicidios dolosos disminuyeron 33% en comparación con el mismo periodo de 2025, junto con reducciones en desapariciones (-23%), feminicidios (-15%) y otros delitos contra la vida (-24%). Sin embargo, advierte que esta tendencia debe leerse con cautela y no atribuirse automáticamente a una mejora estructural en la seguridad.
En contraste con este panorama, Colima aparece dentro del grupo de entidades donde el homicidio doloso va al alza, junto con estados como Yucatán, Baja California Sur, Oaxaca, Veracruz y Durango. Además, registra una tasa de 22.2 homicidios por cada 100 mil habitantes, una de las más elevadas del país.
El estudio también ubica a Colima entre las entidades con mayor deterioro en el largo plazo: desde 2015, la violencia homicida ha crecido 334%, uno de los incrementos más altos a nivel nacional.
México Evalúa advierte que, incluso en estados donde no existen conflictos abiertos entre grandes organizaciones criminales, la violencia puede incrementarse por disputas focalizadas por el control territorial, lo que podría explicar el comportamiento en entidades como Colima.
Asimismo, el informe señala que la estrategia basada principalmente en la coordinación con la federación y en operativos de contención ha resultado insuficiente para frenar la violencia en estos territorios, lo que evidencia debilidades en las capacidades locales de prevención, investigación y control institucional.
A nivel nacional, la organización plantea que la reducción reciente de la violencia puede responder a distintos factores, entre ellos la acción gubernamental, el control territorial por parte de grupos criminales o incluso inconsistencias en los registros de datos.
En este sentido, subraya la necesidad de fortalecer la calidad de la información, mejorar la coordinación entre instituciones y desarrollar políticas públicas basadas en evidencia que permitan distinguir entre una disminución coyuntural y un proceso sostenido de pacificación.
El análisis concluye que la seguridad no puede evaluarse únicamente a partir del homicidio doloso, ya que en diversas entidades la violencia se transforma o desplaza hacia otros delitos, como desapariciones o agresiones contra la vida, lo que obliga a una lectura más integral del fenómeno.