Ciudad de México, Avanzada (29/04/2026).– La senadora Lilly Téllez, del Grupo Parlamentario del PAN, aseguró que en México “empieza a hacerse justicia desde el extranjero” ante las recientes acusaciones y solicitudes de extradición contra políticos presuntamente vinculados con el narcotráfico, y lanzó fuertes señalamientos contra Morena y el gobierno federal.
En conferencia de prensa, la legisladora lamentó que las autoridades mexicanas no actúen con firmeza y sostuvo que las investigaciones provenientes de Estados Unidos confirman lo que —dijo— ha denunciado durante años: supuestos vínculos entre Morena y grupos criminales.
Téllez recordó el episodio en el que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador saludó a la madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán, al señalar que ese hecho fue determinante para su salida de Morena, al considerar que evidenciaba una relación con el crimen organizado.
Asimismo, criticó a la presidenta Claudia Sheinbaum por lo que calificó como una postura de protección hacia actores políticos señalados, luego de que se planteara que las acusaciones provenientes del extranjero deberán ser procesadas por la Fiscalía General de la República.
La senadora exigió la salida inmediata del Senado de un legislador de Sinaloa señalado por autoridades estadounidenses, así como su disposición para enfrentar un proceso de extradición. De igual forma, pidió que el gobernador de esa entidad, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios mencionados en las investigaciones sean sometidos a la justicia.
“Es inadmisible y una vergüenza para el país”, afirmó, al advertir que este caso podría derivar en un “efecto dominó” que involucre a más figuras públicas.
Durante la ronda de preguntas, Téllez reiteró que la oposición continuará denunciando estos hechos desde el Senado y llamó a la ciudadanía a ejercer presión social contra quienes —acusó— están vinculados con el crimen organizado.
También evitó pronunciarse sobre implicaciones electorales rumbo a 2027, al señalar que el tema debe abordarse desde la legalidad y la ética pública, y no desde intereses partidistas.
Finalmente, acusó que el gobierno federal protege a presuntos implicados y advirtió que México enfrenta una etapa de “narcopolítica”, cuya exposición —dijo— apenas comienza.