El picudo negro ha devastado el cultivo de coco en Colima, reduciendo un tercio de la superficie sembrada y afectando la economía de miles de productores, que ahora urgen apoyo oficial para rescatar al sector.
Colima, México, Avanzada (22/07/2025).- En tan solo tres años, Colima perdió cerca de 5 mil hectáreas de palma de coco, al pasar de una superficie sembrada de aproximadamente 15 mil hectáreas a solo 10 mil, lo que representa una reducción del 33 %. La causa principal: la plaga del picudo negro, según datos de la Secretaría de Agricultura y del Sistema Producto Palma de Coco.
A pesar del retroceso en superficie cultivada, Colima mantiene el segundo lugar nacional en producción de coco, con cerca de 658 millones de frutos anuales, de acuerdo con cifras oficiales. Sin embargo, la plaga del picudo negro —también conocido como picudo prieto— ha generado una merma estimada del 40 % en la producción, provocando la muerte masiva de palmas y afectando tanto el consumo como el uso industrial del fruto.
El coco es uno de los pocos cultivos en México que se aprovechan en su totalidad: el agua se embotella, el aceite se emplea en cosmética y medicina, las fibras se utilizan en cultivos agrícolas como frambuesa y tomate, y el hueso se transforma en carbón activado para clarificar agua o petróleo.
El fruto se exporta principalmente a E.U. y se comercializa también en estados del norte del país. El aceite de coco colimense se vende a empresas jaboneras en Colombia y Centroamérica.
Actualmente, cerca de 3 mil productores trabajan en el sector en Colima, generando empleos directos e indirectos y una derrama económica estimada en más de 110 millones de pesos anuales. No obstante, estas cifras podrían verse afectadas si no se frena la propagación del insecto.
En municipios costeros como Tecomán, Armería y Manzanillo, productores locales reportaron pérdidas de empleos en peladeros y centros de acopio debido al desabasto de coco.
En diversas entrevistas, los productores han señalado que para que Colima recupere su posición como principal estado productor de coco, es urgente replantar con variedades resistentes como el enano verde —que comienza a dar frutos en tres años—, además de reforzar campañas sanitarias con trampas, control del picudo y apoyos económicos suficientes de los gobiernos estatal y federal para renovar las plantaciones y capacitar al sector.