México, Avanzada (09/07/2025).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el empresario Ricardo Salinas Pliego protagonizaron este martes un nuevo episodio de confrontación pública, en el que se cruzaron señalamientos por misoginia, uso político de los medios y presiones a gobiernos locales.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum condenó los ataques verbales del presidente de Grupo Salinas contra periodistas como Sabina Berman, Vanessa Cisneros y Denise Dresser, a quienes ha descalificado reiteradamente en su cuenta de X (antes Twitter). “No se puede llamar a una mujer de la manera en que esta persona se dirige, con una misoginia, un machismo… terrible”, afirmó.
La mandataria agregó que, más allá del tono ofensivo, el fondo del conflicto es el adeudo fiscal que el empresario mantiene con el Estado mexicano: “Debe 74 mil millones de pesos”, dijo. Y añadió que Salinas Pliego “busca presionar” desde sus plataformas y que “cada vez lo ven menos, la verdad, está perdiendo rating”.
Sheinbaum también expresó su solidaridad con las periodistas agredidas, incluso con quienes no comparte posturas políticas. “Miren que no coincidimos en casi nada [con Dresser], pero no se puede tolerar ese trato”, señaló. Enfatizó que se trata de una causa social, no solo gubernamental: “Tiene que ser un asunto social, no solo de la Presidenta”.
Por otro lado, al ser cuestionada por los presuntos intentos de presión ejercidos desde la televisora de Salinas sobre alcaldes de Morena en Guadalajara, Sheinbaum pidió no ceder ante estas prácticas: “Que no se dejen presionar (…) ¿qué es lo que busca?, pues presionar”.
Pocas horas después, Salinas Pliego respondió desde su cuenta de X, acusando a Sheinbaum de encabezar una campaña en su contra y de utilizar a las periodistas como distractoras. “¿Usted solo se solidariza con quienes están de su lado?”, cuestionó. El empresario dijo ser víctima de “ataques sistemáticos” y de persecución judicial por motivos políticos.
En un tono desafiante, acusó a la presidenta de ignorar los problemas reales del país: “Esta semana, tres niñas fueron asesinadas, incluida una de 13 años desmembrada. ¿Dónde está su indignación feminista?”, escribió. También pidió que se deje de usar la bandera de la violencia de género para encubrir abusos de poder.
El empresario cerró su mensaje con un llamado a “defender las libertades de todos” y exigió al gobierno dejar de perseguir a quienes, como él, “trabajan, pagan impuestos y generan empleos”.
Este cruce entre la jefa del Ejecutivo y el magnate de los medios revive un viejo conflicto entre el gobierno federal y Grupo Salinas, tensado por disputas fiscales, regulaciones y el papel político de los medios de comunicación. Mientras Sheinbaum apuesta por la autoridad moral y el respaldo popular, Salinas Pliego se escuda en la libertad de expresión y en su rol como empresario perseguido.