México, Avanzada (13/02/2025).- Un nuevo informe de Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana revela que México se mantiene entre los países con mayor percepción de corrupción a nivel global. De acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2024, el país obtuvo su peor calificación desde 2012, situándose en el puesto 140 de 180 naciones evaluadas, con una puntuación de apenas 26 sobre 100.
La calificación representa un retroceso respecto a 2018, cuando el país obtuvo 28 puntos, y confirma una tendencia preocupante en materia de transparencia y combate a la corrupción. Con este resultado, México se posiciona en el último lugar de los 38 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y en el penúltimo sitio del G20, superando únicamente a Rusia.
El informe atribuye el deterioro de la calificación mexicana a varios factores, entre ellos, la presunta colusión entre el crimen organizado y autoridades estatales. La contratación de empresas fantasma vinculadas a actividades ilícitas, así como la falta de sanciones en casos emblemáticos de corrupción como la Estafa Maestra, Odebrecht y Segalmex, también fueron señalados como elementos clave en la caída del puntaje.
Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, destacó que el creciente número de acusaciones cruzadas entre actores políticos contribuye a una percepción generalizada de impunidad. “Todas las fuerzas políticas acusan a sus adversarios de corrupción y de estar coludidos con el crimen organizado”, afirmó.
Además, la incertidumbre sobre reformas impulsadas durante el actual sexenio en materia de transparencia, anticorrupción y al Poder Judicial genera desconfianza entre analistas y especialistas, quienes consideran que no existe una estrategia clara para combatir la impunidad.
La puntuación de 26 puntos coloca a México al mismo nivel que Camerún, Irak, Madagascar, Nigeria y Uganda, y por encima de países como Guatemala, Paraguay, Honduras y Líbano. En América Latina, el país se encuentra entre las naciones con peor desempeño, lo que contrasta con otras economías de la región que logran avances en materia de transparencia y rendición de cuentas.
A nivel global, más de una cuarta parte de los países evaluados registraron su peor calificación histórica en el IPC 2024, incluyendo a Alemania, Francia, Brasil y Estados Unidos.
Ante este escenario, Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana emitieron una serie de recomendaciones para mejorar la situación del país, entre las que destacan:
1. Fortalecer la legislación anticorrupción y ampliar el marco legal más allá de las dos leyes generales actualmente vigentes.
2. Reformar la Ley de Obras Públicas y de Servicios Relacionados con las Mismas, para evitar prácticas corruptas en contratos gubernamentales.
3. Implementar indicadores que evalúen la efectividad del Sistema Nacional Anticorrupción.
4. Aplicar de manera efectiva leyes contra el lavado de dinero y la extinción de dominio para desmantelar redes de corrupción.
5. Garantizar que la Procuraduría General de la República investigue y procese a funcionarios involucrados en el uso ilícito de recursos públicos.
6. Fortalecer la independencia del Poder Judicial para reducir riesgos de corrupción en el sistema judicial.
7. Exigir que empresas nacionales y extranjeras proveedoras del Estado adopten planes anticorrupción.
Pese a los compromisos gubernamentales de combatir la corrupción, los resultados del IPC 2024 reflejan que la percepción sobre este problema no mejoró y que sigue siendo un obstáculo para el desarrollo del país. La falta de sanciones efectivas y la persistencia de redes de corrupción en distintos niveles de gobierno ponen en duda la capacidad de México para revertir esta tendencia en el corto plazo.
La pregunta sigue abierta: ¿habrá voluntad política suficiente para cambiar el rumbo o seguirá México hundiéndose en los índices de corrupción globales?