Colima, México, Comunicado (12/04/2022).- La interrupción del embarazo dentro de un centro hospitalario no está exento de complicaciones que ponen en riesgo la vida de la mujer como una hemorragia, infecciones o sepsis, según los lineamientos técnicos para la atención del Aborto Seguro en México.
El documento fue dado a conocer en junio de 2021 por el gobierno de México y diversas instituciones como la Secretarias de Salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
En él se establece que entre 3 y 10 mujeres por cada 1000 que se practican un aborto pueden sufrir hemorragias y aunque señala que el porcentaje es bajo, este tipo de sangrado se puede deber a la retención de restos ovulares, laceración cervical o vaginal, lesión uterina placenta previa y deficiencias en los niveles de coagulación.
La información difundida en el manual establece una serie de recomendaciones que deberán seguir los médicos para atender a las mujeres que sufran alguna hemorragia o choque hipovolémico.
Así también, menciona que otros de los problemas que podrían presentarse tras la interrupción del embarazo es una infección o sepsis. Según el documento, la OMS señala a la sepsis en el embarazo como una afección potencialmente mortal definida como una disfunción orgánica resultante de una infección durante el embarazo, el parto, el postaborto o el posparto.
De igual manera se explica que se ha reportado que la sepsis contribuye al menos con una de cada 10 muertes maternas en todo el mundo, es decir, se estima que aproximadamente el 10% de todas las muertes maternas en todo el mundo se deben a una complicación de un aborto relacionada con la sepsis (74,75). En países de ingresos altos sin restricciones legales para el aborto – refieren los lineamientos-, la tasa de sepsis fatal asociada a un aborto inducido es tan baja como menos de 1 por cada 10,000 casos (76).
El documento refiere que las posibles complicaciones en el manejo del aborto deben ser tratadas de manera eficaz, con la atención médica, obstétrica o quirúrgica que corresponda, “ésta debe ser brindada con prontitud por personal competente y capacitado para el manejo de las emergencias obstétricas. Si se requieren instalaciones quirúrgicas de emergencia y estas no se encuentran disponibles, se debe estabilizar a la usuaria para un traslado oportuno a un establecimiento de salud con mayor capacidad resolutiva” expone.
El pasado primero de diciembre, el Congreso de Colima aprobó diversas disposiciones al Código Penal para despenalizar la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación.