Colima, México, Avanzada (13/12/2021).- En lo que se relaciona con el activismo agropecuario de su padre, Arnoldo Vizcaíno Rodríguez, la gobernadora Indira Vizcaíno Silva se mueve en el filo del conflicto de interés, pues en los hechos de manera tácita ya declaró a Productores Unidos de Colima (PUC) como la nueva organización campesina oficial de Colima.
Así lo mostró durante la Décima Quinta Asamblea Ordinaria de la PUC, que fundó y encabeza su progenitor, evento que eligió como escenario para que su administración firmara un convenio con la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND).
Con base en este convenio, se desarrollará una banca rural que aporte 10 pesos por cada peso del gobierno estatal, para que las y los productores del campo tengan acceso a financiamiento; además de que refrendó su compromiso de iniciar los estudios para la construcción de tres centrales de abasto en el estado y la confirmación de un presupuesto de 90 millones de pesos para el campo colimense.
“Por cada peso que pongamos el Gobierno del Estado, la financiera va a poner 10 pesos para que los campesinas y campesinos de Colima puedan acceder a créditos”, expuso Indira Vizcaíno, quien agradeció por ese convenio al director general de la institución, Baldemar Hernández Márquez, presente en el evento.
La mandataria aseguró que se implementará un programa de peso por peso “sin amiguismos, sin intermediarios, de manera transparente como se merecen las y los colimenses, además de que se estará impulsando y asesorando a las y los campesinos para mejorar su producción y exportarla, así como para trabajar de manera armónica y que les vaya bien y como parte de nuestros compromisos comenzaremos en el 2022 con los estudios para la construcción de las tres centrales de abasto, que fue un compromiso que hicimos con todas y con todos”.
La mandataria recordó que para 2022 la Subsecretaría de Desarrollo Rural tendrá un presupuesto de 90 millones de pesos, cuando en 2021 apenas se ejercieron 21 millones, dijo que otro de sus compromisos con el campo colimense fue que se generaría una banca rural.
La pregunta fundamental aquí es: ¿Por qué la gobernadora signó ese convenio y anunció los proyectos de infraestructura en una reunión de la organización fundada por el exdiputado Arnoldo Vizcaíno? Pudo haberlo hecho en un evento con cualquier otra organización de agroproductores. O, mejor, hacerlo en un terreno neutral, en el Palacio de Gobierno o en las instalaciones de la Feria con la asistencia de representantes de todas las organizaciones campesinas. Pero sin ruborizarse, prefirió hacerlo en los dominios de su padre, sin tomar en cuenta que su obligación es gobernar para todos los (campesinos) colimenses.
Quizá podrá argumentarse que se beneficiará a todos los campesinos, que no habrá discriminación como antes sí lo hacía la “mafia del poder”, pero el hecho es que anunciar programas, convenios y acciones oficiales para el campo en el contexto de un evento de la organización campesina de su padre tiene una fuerte carga simbólica dentro del espectro político estatal.
Entre otras cosas, Vizcaíno Silva también adelantó que su gobierno impulsaría proyectos y programas de manera inmediata porque consideró que “Colima no puede crecer sin apoyo al campo, sin que coman bien los que nos dan de comer” y dijo que no puede existir un Colima sin campesinos y sin lo que estos producen para todas y para todos.
Durante su intervención, Vizcaíno Silva reconoció la labor que ha venido realizando la organización campesina fundada por su padre hace 20 años, para sacar adelante los proyectos, siempre en pro de las y los campesinos.
“Tenemos algo en común: nos ha tocado luchar por años contra los gobiernos corruptos, contra las mafias del poder, contra aquellos que pensaban que nunca se les iba acabar con su mina de oro; siempre nos minimizaron, nos reducían a esfuerzos aislados e independientes, pero se les acabaron esos años en los que el campo fue abandonado, las cosechas perdidas y miles de familias viviendo con sus propios esfuerzos”, manifestó la jefa del Ejecutivo.
Por su parte, el presidente de la PUC, Arnoldo Vizcaíno Rodríguez, dijo que el logro más importante de esa organización fue el respaldo obtenido del gobierno federal, para con la participación de la Sociedad de Producción Rural Arroceros Colimán, lograr el arranque de la Procesadora de Arroz de Buenavista, empresa con 53 socios agrupados, todos miembros de PUC.
Al exponer los proyectos estratégicos a impulsar en 2022, recordó que en los encuentros con el presidente de la República, se plantearon obras hidráulicas como la construcción de las presas El Veladero de Camotlán en Manzanillo, El Hervidero en Colima, El Cajón en Cuauhtémoc, la Derivadora en Armería y el estudio de factibilidad para la construcción de la presa Canoas en el río Armería. Pero también estimó urgente que se dé solución definitiva al problema que genera el desbordamiento del río Marabasco a los cultivos establecidos en sus márgenes de Colima y Jalisco.
¿Alguna duda sobre la identidad de la nueva organización campesina oficial de Colima?