La ciudadanía digital se ha convertido en un aspecto primordial a considerar para convivir en la sociedad en línea. Estamos en una era en donde las redes de comunicación nos han permitido interactuar como humanos en un entorno virtual. En el metaverso al que nos estamos adentrando es importante interactuar con valores, ética, empatía y responsabilidad social dentro de los medios digitales con los otros y en los entornos virtuales.
A partir de la suspensión de las clases presenciales por la contingencia sanitaria, se propulso el homeschooling con el uso de los plataformas, herramientas y aplicaciones digitales para llevar la escuela a los hogares de los alumnos y continuar con el proceso de enseñanza-aprendizaje dificultado por el cierre de los centros educativos. Varios fueron las alternativas para no dejar a nadie atrás en su derecho a recibir educación, por lo que se desarrolló la educación a distancia de forma asincrónica y sincrónica, principalmente a través de diversos medios electrónicos como plataformas virtuales, las videoconferencias, el WhatsApp, entre otras. Ante ese nuevo panorama, la forma de comunicarse e interactuar entre alumnos y profesores cambió en algunos aspectos en comunicación a distancia para trabajar en equipos de forma sincrónica por video llamadas y conferencias en línea; Así como el trabajo individual, en foros, manuales y tutoriales de forma asincrónica que podían trabajar a distancia, a su ritmo y tiempo de trabajo.
Sin embargo, como en cualquier espacio colectivo, se deben de respetar ciertas normas y reglas que favorezcan la armonía y generen un buen ambiente de aprendizaje. Estos entornos virtuales concurren en diversas charlas de pasillo, en donde escuchamos cosas que pudieran ser simples pero que se han perdido en la comunicación virtual, como el decir: “Hola” al iniciar una conversación. Dar los buenos días, o preguntar ¿cómo estás? En muchas ocasiones se inicia con un argumento imperativo sin tener un gramo mínimo de cordialidad. Y es aquí donde la frase: “la forma es fondo”, toma relevancia.
Ante dicha realidad, es de vital importancia la netiqueta en el trabajo en línea entre los profesores y alumnos que deben seguir las reglas básicas de buena educación y adoptar pautas de comportamiento en la virtualidad que generen relaciones más eficientes y empáticas, en las que se asuma que no solamente se transmite conocimientos, sino que también se aprende a ser humanos íntegros. Un concepto que surge para tratar de regular los comportamientos y las relaciones humanas a distancia y en los medios digitales es la Netiqueta, el cual es prácticamente similar a las normas de etiquetas, pero adaptadas a la virtualidad. En su libro “Netiqueta”, Victor Shea plantea reglas esenciales para tener una buena comunicación en estos medios digitales:
- Recuerda lo humano: es simple, trata a los demás como quisieras que te trataran. Recordar que eres humano y tratas con seres humanos.
- Sigue los mismos estándares de comportamiento que se siguen en la presencialidad y ponderar el actuar ético.
- Las reglas de netiqueta pueden variar de un espacio a otro, es diferente comunicarse en un chat de WhatsApp, un foro, una clase sincrónica. Sin embargo, la premisa inicial nunca cambia: somos humanos.
- Respetar el tiempo de los demás. Además de la escuela y el trabajo, las personas tienen familia, hacen deporte, ven la televisión, duermen, entre otras actividades.
- Ser claro en sus mensajes, tratar de escribir con buena ortografía y una redacción correcta.
- No fomentes las discusiones descalificatorias en los medios virtuales.
- Respetar la privacidad del otro, no buscar información que no te corresponda y que sea sensible.
- En caso de que se tenga más experiencia y dominio de ciertos sistemas virtuales, no usar esa ventaja para abusar de los demás.
- Es importante no señalar el error de otro en lo público, es más empático hacerlo en lo privado, por ejemplo, un error de ortografía.
Las anteriores recomendaciones y otras que la experiencia nos ha dado, la debemos de practicar día a día, hasta hacerlas un hábito que mejore nuestra experiencia en la virtualidad y en la realidad. Somos seres interconectados por nuestra forma de interactuar entre pares y como colectivo desde la parte cognitiva y emocional.
Las clases virtuales son precisamente eso: clases, no son pseudo clases, por lo que deben seguir los mismos lineamientos, valores y principios de cualquier otro tipo de clases, y se deben regular, supervisar y apoyar. Somos seres sociales y es necesario que cualquier interacción de un grupo de personas tengan una normalidad mínima basada en los principios de sana convivencia.
Autor: Hesed Cisneros (Ucol).
Coautores: Hugo López, Liliana Rojas, Saúl Gutiérrez, Gabriel Bravo y Christian García (Ucol). Luis Valladares (ISENCO). Alfredo Hernández (SEP). Verónica Amezcua (Secundaria Anáhuac)
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