Esteban Moctezuma anunció, en la reunión del segundo Consejo Técnico de diciembre, que se daría un premio a los trabajadores de educación; entonces, se programó, en Palacio Nacional, una reunión el 21 de diciembre, un evento donde el presidente de México haría un reconocimiento a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en su 41 aniversario. El evento se canceló y se reprogramó. Se trataba de reconocer su lucha y de haber sobrevivido, casi como única organización de izquierda, a los 33 años de la noche oscura del neoliberalismo en el poder en México. Sería un evento para, entre otras cosas, darles el reconocimiento oficial de sus representaciones a lo largo y lo ancho de todo el país. En el evento, en suspenso, el presidente también haría el pago del resarcimiento de los daños a los familiares de caídos en las manifestaciones de Nochixtlán, Oaxaca. Y muy probablemente se anuncie el monto del bono (premio) anunciado por Moctezuma Barragán, la restitución de las plazas a los maestros corridos por Peña Nieto al amparo de la mal llamada Reforma Educativa y, finalmente, se anunciará la liberación de los presos políticos resultado de la lucha contra la citada Reforma Educativa, que definitivamente fue derogada por el actual gobierno.
Antes se fueron adelantando los acontecimientos Esteban Moctezuma Barragán renunció a la SEP y fue nombrado embajador de México en los Estados Unidos.
Y precisamente el 21 de diciembre -fecha del evento en suspenso- fue nombrada la maestra Delfina Gómez Álvarez como la nueva titular de la Secretaría de Educación Pública. La hija de un albañil y un ama de casa. Los fifís se retuercen de odio y echan espuma por la boca, dicho sea de paso, porque no conciben que una mujer sin abolengo haya sido nombrada como secretaria de Educación. El clasismo de los fifís está que arde.
Se va un neoliberal y llega una demócrata popular. La Cuarta Transformación se radicaliza con rumbo a las elecciones intermedias del 2021; sin embargo, Morena se derechiza y se llena de cuadros conservadores a contra corriente de la línea presidencial. Parece no tener claro su rumbo y su papel, se está convirtiendo en un lastre en esta Cuarta Transformación.
¿Cuáles son los mensajes de estos acontecimientos?
Un primer, y claro mensaje, indica que el presidente quiere precisar quiénes son los aliados permanentes y quienes son los acompañantes temporales o de viaje parcial. Es un mensaje a Morena de que el Parido Nueva Alianza (instrumento político de la otrora poderosa Elba Esther) no son compañeros de viaje imprescindibles. Los imprescindibles son los de la Cnte.
Un segundo mensaje es el reconocimiento, a la Cnte, como organización en lucha contra el neoliberalismo, que no es un asunto menor, es la reivindicación de las coincidencias de la lucha de López Obrador y la Cnte, es decir, la búsqueda de la democracia más allá de la democracia electoral y convertirse en democracia participativa que ambas organizaciones enarbolan como proyecto de nación.
Un tercer mensaje es reconocer a la Cnte, con todos sus bemoles, como una institución que está empujando hacia una sociedad más horizontal y justa. López Obrador la ve como una aliada fundamental para transformar la vida del país y darle una dinámica a la nación menos elitista y más popular y masiva. No dejemos ir de paso que es con la Cnte con quien está dialogando en forma directa, sin intermediarios. Ningún sindicato ni gremio tiene esa deferencia presidencial.
Un cuarto mensaje indica que López Obrador comparte, con la Cnte, la necesidad de la inclusión de la gente en la toma de decisiones políticas. Morena en el ámbito de la sociedad en general y la Cnte en el ámbito gremial, civil y en algunas regiones, como Oaxaca y Chiapas, como movimiento y partido político.
Un quinto mensaje precisa la relación con el otrora oficialismo, el Snte, o dirigencia formal, a la que le marca distancia y le señala, sin ambigüedades, ni mensajes encriptados que no es una organización cercana, es una organización que existe y se les respeta –porque representa una manera de pensar- pero los centros de las convergencias y los afectos están en la Cnte. No se olvida que fue el Snte el promotor de la reforma a la ley del Issste de 2007 que promovió las cuenta individuales y abolió el sistema de pensiones solidario; sin embargo, el Snte, el 19 de diciembre publicó lo siguiente comunicado: “Logra #SNTE garantizar un mejor futuro para próximos agremiados jubilados. A partir de 1 de enero de 2021, la comisión sobre el saldo de las cuentas individuales de los trabajadores inscritos en PENSIONISSSTE_ será de 0.53% anual.” Su cinismo parece no tener memoria ni límites. Fueron ellos los destructores del sistema solidario y apoyaron las afores y hoy quieren, los muy cínicos, reivindicarse como defensores de los derechos del gremio. Su cinismo es, la verdad, indescriptible.
El próximo anuncio y reunión en Palacio Nacional de la Cnte (probablemente en enero) con el presidente es un poderoso telegrama para Morena y la Cuarta Transformación que dice claramente que los oportunistas, politiqueros y arribistas que están asumiendo las candidaturas de Morena tendrán un paso intrascendente en la política actual pues no son sus tiempos.
Moctezuma Barragán estaba resultando una traba para lograr avanzar en la transformación de una educación pública popular y democrática, de allí, el nombramiento de una muestra de grupo en la cima de la estructura educativa. Que si bien es cierto que ella no tomó parte en las luchas democratizadoras de los años ochenta también es cierto que es un cuadro cercano a los ideales de López Obrador, del programa de Morena y de las reivindicaciones de la Cnte. Esa es la Cuarta Transformación. Los pactos burocráticos entre el Panal y Morena son pactos entre burócratas que pretenden reinstalar la partidocracia, es decir, reparto del pastel; que no, el impulso de un proyecto democratizador donde las mayoría actúen y los dirigentes sean el instrumento. La alianza con ellos ni es estratégica ni necesaria ni políticamente correcta.
En Morena los políticos que van a repartirse el pastel no tienen futuro porque la Cuarta Transformación es una ola que avasalla. La política palaciega en el corto plazo no tiene futuro.
La Cuarta Transformación va. Los politiqueros corruptos son accidentes con los que se tiene que lidiar. Nadie dijo que eliminar la corrupción y correr al Prian sería fácil. Enemigos de la Cuarta Transformación también habitan en su propia casa.