Colima, México, Avanzada (03/08/2018).- El diputado federal priista Enrique Rojas Orozco, quien a principios de 2015 pidió licencia a la alcaldía de Villa de Álvarez y la dejó en manos de un pariente del presunto narcotraficante Ismael Mayo Zambada, ahora aspira a la presidencia estatal del PRI.
En el periodo 2012-2015 el actual legislador y dirigente de la CNOP fue alcalde del municipio conurbado, pero a principios del último año pidió licencia para irse a la campaña por la diputación federal, dejando en su lugar al entonces regidor Manuel Ignacio Zambada Torres, quien fue presidente municipal interino los meses restantes de la administración.
En su momento, en entrevista con el diario “Avanzada” el edil Zambada Torres reconoció que tiene parentesco con el Mayo Zambada, aunque negó tener contacto con esa rama de la familia.
Actualmente, en medio del descontento interno en el PRI contra la dirigencia estatal que encabeza Rogelio Rueda Sánchez, debido a la derrota sufrida el 1 de julio pasado, el nombre de Enrique Rojas ha sido mencionado como uno de los prospectos a ocupar ese puesto, situación que él mismo ha insinuado.
La noche del lunes, el exdirector del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), José Manuel Romero Coello, exigió públicamente la renuncia de Rogelio Rueda a la presidencia estatal del PRI y mencionó varios nombres de posibles candidatos a sucederlo, destacadamente se refirió a Enrique Rojas.
Una semana antes, el propio Rojas había realizado declaraciones relacionadas con el cambio que se avizora en el tricolor y prácticamente se ofreció como posible nuevo dirigente.
Dijo que se debe acabar con el partido de “glamour” y de “cúpulas” e indicó que a la brevedad se debe refundar el Partido Revolucionario Institucional. “Hay muchas cosas que hacer y lo que tenga que hacer para abonar lo haré desde donde esté”.
Aseguró que no es complicado rediseñar al partido, sólo volver a la esencia con una institución que hace política de la buena y resuelve problemas de la ciudadanía.
No obstante, recordó que él no es la autoridad que definirá si habrá cambio o no en la dirigencia estatal, ya que se define mediante un proceso, el Consejo y una Comisión Política.