Colima, México, Avanzada (18/09/2026).— El programa presupuestario “Promoción de la salud mental” dispone este año de 56 millones 889 mil 658 pesos, mientras que el Congreso del Estado tiene asignados 128 millones 750 mil pesos: 2.3 veces el monto destinado al programa sanitario.
La diferencia entre ambos presupuestos asciende a 71 millones 860 mil 342 pesos. Sin embargo, el decreto presupuestario no precisa cuánto recibirán los hospitales, centros de salud y unidades especializadas que proporcionan atención psicológica y psiquiátrica en la entidad, ni identifica los servicios que serán financiados con esos recursos.
Además, la mayor parte del presupuesto del programa no procede directamente de recursos estatales. De los 56.8 millones de pesos asignados, 37 millones 434 mil 732 pesos —el 65.8 por ciento— provienen del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud, integrado con transferencias federales. Los restantes 19 millones 454 mil 926 pesos equivalen al 34.2 por ciento.
La falta de un desglose presupuestario contrasta con las 517 defunciones por suicidio registradas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía entre 2016 y 2025 entre personas residentes de Colima.
Durante ese periodo se registraron 66 suicidios en 2016; 46 en 2017; 51 en 2018; 39 en 2019; 50 en 2020; 77 en 2021; 60 en 2022; 50 en 2023; 42 en 2024 y 36 durante 2025. La cifra correspondiente al último año es preliminar.
De las 517 personas fallecidas, 444 eran hombres y 73 mujeres. Además, 159 tenían entre 15 y 29 años, lo que significa que casi una de cada tres víctimas pertenecía a ese grupo de edad.
Pese a la magnitud del problema, el Presupuesto de Egresos no permite identificar cuánto de los 56.8 millones de pesos será utilizado específicamente para prevenir suicidios ni cuánto se destinará al diagnóstico y tratamiento de depresión, ansiedad, trastornos psicóticos, adicciones u otros padecimientos.
El documento tampoco separa los recursos previstos para consultas psicológicas, atención psiquiátrica, medicamentos, contratación de especialistas, intervención en crisis y seguimiento de pacientes. Tampoco especifica cuánto recibirá cada hospital, centro de salud o unidad especializada.
Así, después de 517 suicidios en una década, el gasto destinado a la promoción y atención de la salud mental permanece concentrado en una bolsa presupuestaria general cuyo ejercicio no puede seguirse por establecimiento, servicio o padecimiento, mientras el Congreso del Estado tiene garantizados 128.7 millones de pesos para su funcionamiento.