Avanzada (30/07/2026).- Un escándalo sacudió a Carabineros de Chile luego de que una investigación periodística revelara que Janet Morales Jara, esposa del general director Marcelo Araya —máxima autoridad de la policía nacional chilena—, se sometió a cuatro cirugías estéticas en el Hospital de Carabineros que presuntamente fueron cubiertas con recursos del sistema de salud de la institución.
De acuerdo con el reportaje publicado por el medio El Mostrador, Morales Jara, quien además preside la Corporación de Ayuda a la Familia de Carabineros, recibió una blefaroplastía (cirugía de párpados), una rinoplastía (nariz), una abdominoplastía y una intervención posterior para corregir la cicatriz derivada de esta última operación.
La controversia radica en que algunas de esas cirugías, consideradas de carácter estético, habrían sido registradas como procedimientos reconstructivos, lo que permitió que fueran financiadas por la Dirección de Previsión de Carabineros de Chile (Dipreca), organismo encargado de administrar la seguridad social, la atención médica y las pensiones del personal policial y sus familias.
Según la investigación periodística, ninguna de las intervenciones tenía como finalidad reparar lesiones o reconstruir tejidos afectados por una enfermedad o discapacidad, por lo que, de confirmarse las irregularidades, los procedimientos debieron haber sido costeados de manera privada.
El caso ha generado un amplio debate debido a que las operaciones se realizaron en el Hospital de Carabineros, mientras funcionarios policiales y sus familiares enfrentan listas de espera para recibir atención médica en ese mismo centro hospitalario.
Tras la difusión del reportaje, el ministro de Seguridad Pública de Chile, Martín Arrau, confirmó que ya se encuentra en marcha una investigación y anunció la apertura de un sumario administrativo al interior de Carabineros para esclarecer si existieron irregularidades en la autorización y financiamiento de las cirugías.
No obstante, el funcionario evitó pronunciarse sobre los antecedentes médicos del caso al señalar que la legislación chilena protege la confidencialidad de esa información.
“Referirme a situaciones médicas, tratamientos médicos o centros asistenciales, primero, no corresponde y, segundo, está prohibido por ley”, declaró el ministro, quien agregó que mantiene comunicación constante con el general Marcelo Araya y que será necesario esperar el resultado de las investigaciones.
Por su parte, Carabineros de Chile declinó emitir comentarios sobre el sumario administrativo abierto en torno al caso.