Avanzada (27/07/2026).- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció una profunda reestructuración del servicio exterior colombiano que contempla el cierre de 14 embajadas, la suspensión de la apertura de la misión diplomática en Palestina, el cierre de cerca de 15 consulados y una revisión integral de la red diplomática durante los primeros 100 días de su gobierno.
Al presentar la medida, De la Espriella afirmó que Colombia requiere “una diplomacia moderna, eficiente y al servicio de los intereses nacionales, no de la politiquería y de la burocracia”, al sostener que el país no puede mantener una estructura diplomática costosa que, a su juicio, no genera resultados concretos.
En una primera etapa, el mandatario electo informó que cerrará las embajadas de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania, Senegal y Sudáfrica.
Asimismo, anunció que quedará suspendida la apertura de la embajada de Colombia en Palestina, proyecto que, según dijo, nunca llegó a entrar en funcionamiento.
La reestructuración también incluye el cierre de aproximadamente 15 consulados y la unificación de representaciones diplomáticas que actualmente operan por separado en un mismo país. Como ejemplo, mencionó las embajadas de Colombia en Francia y ante la UNESCO, ambas con sede en París, así como las representaciones en Italia y ante la FAO, ubicadas en Roma, las cuales pasarán a estar bajo un solo embajador.
De la Espriella aclaró que estas decisiones no implican la ruptura de relaciones diplomáticas con la mayoría de los países afectados ni con organismos multilaterales, ya que la atención a los ciudadanos colombianos se mantendrá mediante esquemas de representación concurrente desde otras embajadas de la región.
Sin embargo, hizo una excepción para Cuba y Nicaragua, con cuyos gobiernos anunció el rompimiento total de vínculos diplomáticos.
“En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías”, declaró.
Como parte de la nueva estrategia exterior, el presidente electo anunció la reapertura de la embajada de Colombia en Jerusalén, una promesa realizada durante su campaña, además de la apertura de una nueva embajada en Nigeria, con el objetivo de reorganizar y fortalecer la presencia diplomática colombiana en África.
Finalmente, adelantó que durante los primeros 100 días de su administración se realizará una auditoría técnica a las representaciones diplomáticas restantes para determinar si continúan operando, se reorganizan o se integran bajo criterios de eficiencia.
El mandatario aseguró que la reducción de la estructura diplomática permitirá ahorrar “miles de millones de pesos al año”, recursos que, dijo, podrán destinarse a seguridad, salud, educación, infraestructura y programas para la población más vulnerable.
“La diplomacia no será un premio burocrático; será una herramienta para abrir mercados, atraer inversión, generar empleo y defender los intereses de Colombia en todo el mundo”, concluyó.