Nayarit, México, Avanzada (23/06/2026).- La fiscal general de Nayarit, Elvia Ludmila Heredia Verdugo, reveló la existencia de una red criminal dedicada a imponer la venta de productos apócrifos, principalmente cerveza, cigarros y refrescos, mediante amenazas, agresiones físicas y extorsiones contra comerciantes de distintas regiones del estado.
De acuerdo con la funcionaria, las investigaciones han permitido identificar un esquema mediante el cual integrantes del crimen organizado bloqueaban el ingreso de mercancía original procedente de Jalisco para obligar a los negocios a comercializar exclusivamente productos clonados distribuidos por el propio grupo delictivo.
La fiscal explicó que los comerciantes que se negaban a participar en la distribución de estos productos eran víctimas de represalias que incluían golpizas, amenazas de muerte y castigos físicos conocidos popularmente como “tableadas”, además de otras formas de intimidación destinadas a forzarlos a colaborar.
Según las indagatorias, la organización criminal también mantenía un control absoluto sobre las rutas de abastecimiento, interceptando cargamentos de mercancía legítima que intentaban ingresar al estado. De esta manera, los negocios quedaban sin opciones para surtirse de productos originales y eran obligados a comprar los artículos falsificados que distribuía el cártel.
Las autoridades señalaron que las presiones no terminaban ahí. Los establecimientos que se resistían al monopolio impuesto por la organización delictiva podían sufrir daños en sus instalaciones, ataques armados, incendios provocados o la imposición de cuotas y recargos arbitrarios que afectaban gravemente su operación.
Heredia Verdugo indicó que la red también obtenía recursos mediante el llamado “cobro de piso”, imponiendo sobreprecios de hasta 10 por ciento en diversos productos de consumo básico, con el objetivo de generar flujos constantes de efectivo para financiar sus actividades criminales.
Como parte de las investigaciones, la Fiscalía de Nayarit aseguró bodegas ubicadas en el municipio de Ixtlán del Río y en zonas de la Costa Sur, donde fueron localizados cargamentos de cigarros falsificados, cientos de cajas de refrescos con etiquetas alteradas y más de 800 cartones de cerveza identificados con sellos distintivos de la organización criminal.
La dependencia informó que ya se realizan peritajes especializados para determinar la composición química de los productos asegurados y evaluar los riesgos sanitarios que podrían representar para la población.
La fiscal precisó que las investigaciones distinguen entre los comerciantes que actuaron bajo amenazas o coerción, quienes son considerados víctimas de extorsión, y aquellos empresarios que presuntamente colaboraron de manera consciente con la red criminal para obtener beneficios económicos mediante la comercialización masiva de mercancía apócrifa, casos en los que ya se contemplan responsabilidades penales.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para identificar a todos los involucrados en la operación de esta estructura de distribución ilegal y determinar el alcance económico de las ganancias obtenidas mediante la venta forzada de productos falsificados.