Colima, México, Avanzada (17/03/2026).- En los últimos años, distintos gobiernos estatales y municipales han destinado decenas de millones de pesos de recursos públicos a obras cuyo impacto social ha sido nulo o muy limitado, mientras que su costo económico resulta elevado frente a las necesidades que persisten en diversos puntos del estado.
Uno de los ejemplos más visibles es la estatua del expresidente Miguel de la Madrid, ubicada en la entrada norte de la zona arqueológica de La Campana.
La plazoleta y el monumento representaron una inversión cercana a 9 millones de pesos, recursos públicos ejercidos durante el sexenio del ex Gobernador Ignacio Peralta. Sin embargo, el espacio tiene un uso social prácticamente inexistente para la ciudadanía.
Otro caso es la remodelación de la avenida Calzada Galván, que implicó un gasto aproximado de 44 millones de pesos y se concluyó en el 2018. Pese a la inversión, vecinos señalan que , casi ocho años de su conclusión, la vialidad permanece estrecha para el flujo vehicular, mientras que buena parte del sistema de iluminación instalado ya presenta fallas o dejó de funcionar, lo que reduce aún más el beneficio de la obra.
También genera cuestionamientos el destino de 80 millones de pesos provenientes del Fondo de Infraestructura Social para las Entidades (FISE), un programa destinado a atender a población en condición de vulnerabilidad. Durante el trienio de la ex Alcaldesa Margarita Moreno, los recursos se utilizaron para atender un jardín en la colonia Residencial Gertrudis, en la zona norte de la capital.
El espacio cuenta con juegos infantiles, pero la mayoría permanece inutilizada, debido a que en la zona hay poca población infantil y es raro ver a alguien utilizándolos. Además, se utilizaron recursos para combatir la pobreza en una zona residencial, lo que contradice el objetivo del programa.
Otra obra cuestionada es la remodelación de la Ecogranja, realizada durante el sexenio del ex gobernador Silverio Cavazos, en la que se invirtieron más de 15 millones de pesos de recursos públicos.
17 años después, la gobernadora Indira Vizcaíno confirmó que su administración apenas se enteró de que la propiedad fue vendida a un particular durante el gobierno de Ignacio Peralta. Sobre el destino del dinero invertido en la venta de ese terreno público existe poca información pública disponible.
La lista se completa con la remodelación parcial de la avenida Gonzalo de Sandoval, realizada también durante el trienio de Margarita Moreno. La intervención solo abarcó dos cuadras, desde la avenida República hasta la avenida Leonardo Bravo.
El contraste es evidente: mientras ese tramo fue rehabilitado, el resto de la vialidad presenta baches, desgaste severo y tramos prácticamente intransitables, lo que para vecinos refleja una intervención incompleta.
En conjunto, estos proyectos muestran una constante: millones de pesos invertidos en obras de alto costo económico pero de impacto social nulo o limitado, en una ciudad donde aún persisten carencias en infraestructura urbana, servicios públicos y espacios comunitarios en diversas colonias.