Colima. México, Avanzada (12/03/2026).- La ampliación de la autopista Manzanillo–Armería, que contempla pasar de cuatro a seis carriles, acumula retrasos frente al calendario original y continúa generando afectaciones para más de 19 mil usuarios diarios, entre automovilistas particulares y operadores de transporte de carga que transitan por una de las vías más importantes del estado.
La obra fue presentada el 16 de noviembre de 2022 con el compromiso de concluirse en un plazo de 18 meses, es decir, en junio de 2024. Sin embargo, el proyecto no cumplió con ese calendario y los trabajos continúan, lo que ha prolongado las complicaciones para la movilidad y la operación logística vinculada al puerto de Manzanillo.
El 6 de agosto de 2024, durante la conferencia estatal Diálogos por la Transformación, la secretaria de Infraestructura de Colima, Marisol Neri León, reconoció que la obra no estaría lista en el plazo originalmente anunciado y confirmó que su conclusión se extendería hasta 2026.
En ese momento, la funcionaria informó que el proyecto registraba un avance físico del 54 por ciento, cifra que desde entonces no ha sido actualizada públicamente, pese al tiempo transcurrido.
De acuerdo con la proyección más reciente, la ampliación de la autopista podría concluir hasta octubre de 2026, lo que representaría un retraso de alrededor de año y medio respecto al calendario inicial.
El impacto de la prolongación de los trabajos no sólo afecta a los usuarios de la carretera, sino también a la actividad económica regional, ya que esta vía es clave para el traslado de mercancías hacia y desde el puerto de Manzanillo, uno de los principales nodos logísticos del país.
El proyecto, que recibió el banderazo de inicio en noviembre de 2022, contempla una inversión privada superior a los 4 mil 400 millones de pesos, de acuerdo con información difundida en su momento por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
A las obras en ese tramo se suman nuevos trabajos de ampliación anunciados el 22 de noviembre de 2025 por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Movilidad (Seidum), en coordinación con la SICT y la empresa concesionaria Pinfra, específicamente en el tramo de La Salada de la autopista Colima–Manzanillo.
Durante esa presentación se informó que las obras iniciarían el 26 de noviembre y que incluirían jornadas extendidas, de seis de la mañana a once de la noche, con el objetivo de concluir los trabajos durante el tercer trimestre de 2026.
El director de construcción de Pinfra, José Luis Salmones Vallejo, explicó que los trabajos contemplan cortes de material y labores en altura, lo que obliga a implementar señalización y medidas de seguridad adicionales en la zona.
Ante el desarrollo de las distintas fases de construcción, la Seidum ha exhortado a los automovilistas a planificar sus traslados y atender la señalización temporal; sin embargo, los retrasos acumulados mantienen la obra como un factor constante de congestión vehicular y riesgo de accidentes en una de las principales rutas de comunicación de Colima.