Ciudad de México, Avanzada (24/02/2026).- El senador de la República, Ricardo Anaya Cortés, afirmó que la detención de un líder del crimen organizado representa un avance, pero advirtió que de poco o nada servirá si no se acompaña de un desmantelamiento integral de la estructura criminal.
“De poco o de nada va a servir que se detenga a un solo capo, porque las redes de complicidad permanecen y la operación continúa. Tiene que haber un desmantelamiento”, sostuvo.
El legislador puso como ejemplo la operación internacional conocida como Operación Trojan Shield, realizada en 2021 entre el FBI y la policía de Australia, que tras dos años de investigación derivó en la detención de alrededor de 800 personas, incluidos funcionarios involucrados. “Eso sí resuelve el problema, no da coletazos de violencia”, señaló.
Si bien reconoció que la captura de un criminal es un avance y sería “miope no reconocerlo”, alertó sobre el riesgo de repetir errores del pasado. Afirmó que la historia reciente de México demuestra que cuando se detiene a la cabeza de una organización sin desarticular su estructura, el problema no solo persiste, sino que puede agravarse.
Recordó que tras la detención en 1989 de Miguel Ángel Félix Gallardo, líder del Cártel de Guadalajara, esa organización se fragmentó, dando origen, entre otros, al Cártel de Sinaloa —donde figuró Joaquín “El Chapo” Guzmán—, al Cártel de Tijuana y al Cártel de Juárez, encabezado por Amado Carrillo Fuentes.
También mencionó que en 2003, tras la captura de Osiel Cárdenas Guillén, líder del Cártel del Golfo, se produjo la ruptura con Los Zetas, lo que detonó una ola de violencia en el noreste del país, particularmente en Tamaulipas.
De igual manera, recordó que en 2008 la detención de Alfredo Beltrán Leyva provocó una escisión dentro del Cártel de Sinaloa, de la cual surgió el Cártel de los Beltrán Leyva, intensificando los enfrentamientos entre ambas facciones.
Finalmente, señaló que tras la muerte en 2010 de Ignacio “Nacho” Coronel, integrante del Cártel del Milenio y aliado del Cártel de Sinaloa, se generó una división que dio paso al surgimiento del Cártel Jalisco Nueva Generación.
“Lo que la historia nos dice es que si solo se detiene a la cabeza y no se desmantela la organización criminal, lo único que sucede es inestabilidad, fractura e incluso más violencia que la que había”, subrayó.
Por ello, el senador insistió en la necesidad de un trabajo serio de inteligencia que permita desarticular completamente a las organizaciones criminales. “Por supuesto que es un avance y lo reconocemos, pero exigimos que haya un trabajo serio para desmantelar a la organización. Si lo único que hacen es detener a la cabeza, la historia nos dice que habrá no menos, sino más violencia que antes”, concluyó.