Colima, México, Avanzada (19/01/2026).- La satisfacción de los usuarios del transporte público en Colima no llega ni al 40 por ciento, a pesar de que desde junio de 2024 la población tiene que pagar tarifas hasta 50 por ciento más altas por camiones urbanos y suburbanos. Cifras oficiales de la propia Subsecretaría de Movilidad revelan que, lejos de mejorar, el servicio sigue siendo mal evaluado por la ciudadanía, mientras el Gobierno del Estado fija como meta que para 2027 apenas el 39.8 por ciento de los usuarios esté satisfecho con el transporte que recibe.
El 14 de junio de 2024, la administración que encabeza la gobernadora Indira Vizcaíno Silva autorizó, mediante una publicación extraordinaria en el Periódico Oficial del Estado, el incremento a las tarifas: de 8 a 12 pesos en Colima y Villa de Álvarez; a 13 pesos en Manzanillo, y a 10 pesos en Tecomán. El ajuste, impulsado tras la presión de los transportistas por el alto costo de la gasolina y el diésel, se justificó como una medida necesaria para modernizar las unidades y mejorar la movilidad.
Casi año y medio después de aquella promesa, la mejora no ha llegado. La propia Subsecretaría de Movilidad reconoce que los usuarios no están satisfechos con el servicio y que, en lugar de plantear un estándar alto de calidad, su objetivo es elevar apenas en 10 puntos porcentuales la percepción ciudadana para que, en 2027, sólo cuatro de cada diez usuarios consideren aceptable el transporte público.
Así lo establece el Presupuesto de Egresos 2026 del Gobierno del Estado, que en la página 27 fija los objetivos y metas del área: “Al 2027, incrementar un 10 por ciento la satisfacción de las personas usuarias por el servicio de transporte público colectivo para llegar a una población satisfecha de 39.8 por ciento”.
El documento también detalla otras metas de movilidad que contrastan con la realidad cotidiana: mantener en 4.3 por ciento a la población que va al trabajo en bicicleta, incrementar a 1.8 por ciento a quienes van a la escuela en bicicleta, conservar en 46.2 por ciento a quienes se trasladan a pie a la escuela y en 21.2 por ciento a quienes caminan al trabajo, mientras el transporte público sigue sin consolidarse como una opción confiable y digna.
En paralelo, la Subsecretaría se propone elevar en 12 por ciento la satisfacción por los trámites y servicios administrativos para alcanzar una calificación de 4.5 en 2027, aunque los usuarios siguen enfrentando camiones viejos, frecuencias irregulares y un servicio que no corresponde al aumento autorizado en la tarifa.