Colima, México, Avanzada (27/08/2025).- Colima cerró el segundo trimestre de 2025 con 367 mil personas ocupadas, dos mil menos que en el mismo periodo de 2024, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Aunque la tasa de desocupación bajó a 1.8 por ciento, la fotografía del mercado laboral revela más horas de trabajo, mayor informalidad y un repunte en las condiciones críticas de ocupación.
La mayoría de la población ocupada (47.8 %) trabajó entre 35 y 48 horas semanales, un incremento de 0.9 puntos porcentuales respecto a 2024. En promedio, los colimenses laboraron 41 horas a la semana, mientras que el 21.2 % declaró jornadas de más de 48 horas.
Uno de los indicadores más reveladores es el de condiciones críticas de ocupación, que engloba a quienes trabajan largas jornadas o con bajos ingresos. En el trimestre abril-junio de 2025 se ubicó en 23 %, un ligero aumento frente al 22.8 % de 2024. En otras palabras, casi una cuarta parte de la fuerza laboral sobrevive con empleos que no garantizan lo mínimo.
La informalidad sigue siendo la regla más que la excepción: el 44.8 % de la población ocupada labora en estas condiciones, lo que equivale a 177 mil personas, 6 mil más que un año antes. El fenómeno golpea con mayor fuerza a los hombres, que pasaron de 88 mil ocupados en la informalidad en 2024 a 95 mil en 2025. En contraste, entre las mujeres la cifra bajó ligeramente, de 83 mil a 81 mil, aunque siguen representando casi la mitad de la fuerza informal.
Por sectores, los servicios sociales fueron los que más empleo perdieron, mientras que apenas se registró un leve aumento en la población propietaria de bienes de producción con personal a su cargo.
Si bien el desempleo abierto parece bajo —con apenas 7 mil personas en esta condición—, el verdadero problema está en la calidad del empleo. Tres cuartas partes de la población ocupada (75.8 %) son subordinados y remunerados, pero no todos tienen acceso a seguridad social ni a prestaciones. Las trabajadoras por cuenta propia representan el 17.2 % de las mujeres ocupadas, frente a un 13.1 % en los hombres, un dato que refleja cómo muchas mujeres dependen de la autoocupación para sobrevivir, aunque sea sin estabilidad ni derechos laborales.
La encuesta del INEGI, dada a conocer ayer, muestra que Colima presenta una baja desocupación en cifras oficiales, pero en la realidad, los indicadores advierten de un mercado laboral cada vez más frágil debido a la precariedad.