Colima, México, Avanzada (07/11/2024).- La gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, ha mantenido un discurso en favor de la equidad de género y la inclusión de las mujeres en todos los niveles de gobierno, señalando en diversas ocasiones que “la transformación será feminista o no será”. Sin embargo, la composición de su gabinete parece contradecir este compromiso, pues de las 18 secretarías y subsecretarías de su administración, solo cuatro están ocupadas por mujeres.
Esta disparidad cuestiona la coherencia entre sus declaraciones y su política en la integración de su equipo. En eventos anteriores, Vizcaíno ha destacado la importancia de construir una “equidad total” y ha insistido en que la igualdad entre mujeres y hombres debe ser una realidad, y no solo un ideal en Colima. No obstante, con una representación femenina limitada en su gabinete, su promesa de transformación feminista luce debilitada, evidenciando que el liderazgo de las mujeres sigue siendo reducido en la estructura de su gobierno.
En términos legales, la Constitución y diversas leyes en México impulsan la paridad de género en cargos públicos, especialmente en el ámbito legislativo, pero aún no obligan a los ejecutivos estatales, como los gobernadores, a mantener una paridad estricta en su gabinete. Esto significa que, aunque la gobernadora no esté obligada a tener un gabinete con un equilibrio exacto entre hombres y mujeres, su integración refleja la política de género de su administración.
La composición de un gabinete con catorce hombres y solo cuatro mujeres puede ser significativa en varios aspectos. Primero, envía un mensaje sobre la prioridad que la administración le da a la inclusión de mujeres en roles de liderazgo, especialmente en un contexto donde se busca reducir las brechas de género en el ámbito político y de toma de decisiones. Este desbalance puede reforzar la idea de que, a pesar de los avances en igualdad de género, aún persisten estructuras que favorecen la presencia masculina en altos cargos.
Además, tener un gabinete mayoritariamente masculino podría afectar la diversidad de perspectivas y enfoques en la toma de decisiones, ya que la experiencia y visión femenina aportan matices distintos en políticas públicas, especialmente en áreas que impactan directamente a las mujeres. Aunque no es una obligación legal, un gabinete más equilibrado en términos de género suele reflejar un compromiso mayor con la equidad y puede inspirar confianza en la población respecto al respeto y apoyo hacia la participación femenina en la vida pública y política.
El contraste entre las palabras y la realidad de su administración genera interrogantes sobre la autenticidad de su compromiso con el feminismo y la igualdad de género en el ámbito político de Colima.