Columna
El Puercoespín
“Por este medio nos dirigimos a toda la ciudadanía en general.
No vamos a permitir secuestros express, ladrones de todo tipo, chapulines, extorsionadoras y violadores, estos delitos son reprobables para nosotros. Vamos a seguir limpiando las calles, así como se ha hecho hasta ahora. La consigna es regresar la paz a Colima; cueste lo que cueste.
ATTE. GRUPO T.A.I CJNG”
En la zona conurbada de Colima-Villla de Álvarez aparecieron unos decretos a manera de pasquines donde el crimen organizado advierte y ordena a los delincuentes comunes las disposiciones a seguir en las conductas civiles. El crimen organizado gobernado por decreto.
El gobierno ni por enterado se da y su vocero ni la boca abre, particularmente el vocero de la Fiscalía es muy “estridente”. El gobierno de Indira prácticamente se está replegando a las disposiciones del cártel de las cuatro letras, el CJNG.
Las colonias Tabachines, el Rancho de Villa, los departamentos de Fátima, jardines Villas de la Flores, colonia la Albarrada y el jardín de Villa Izcalli amanecieron con pasquines a manera de decretos dictando las nuevas normas a seguir por los civiles.
El gobierno de Indira y la Fiscalía con su silencio están dando el beneplácito a los edictos del crimen organizado.
García Márquez en La mala hora describe la corrupción inherente al poder y la fragilidad de la verdad en una sociedad basada en rumores. La mala hora es un paradigma de cómo lleva el rumor a una sociedad a situaciones de violencia extremas, en la novela García Márquez explorar la profundidad de la experiencia humana.
En la novela Márquez relata como un comerciante de ganado mata a un cantor popular, supuesto amante de su esposa, tras leer un pasquín anónimo en la puerta de su casa.
Los pasquines son denuncias sobre la vida priva de los ciudadanos, que revelan secretos que ya se sabían.
Los pasquines representan la materialización de la violencia colectiva, que podría detonar el inicio de un conflicto armado, una guerra civil.
La novela termina con la respuesta de Casandra, la adivina del circo, a la pregunta del alcalde: “Es todo el pueblo y no es nadie.”
Los pasquines en Colima son, en la vida real, la expansión del rumor para confrontar un cártel contra otro y se desate una lucha fratricida y sea la violencia el método para resolver sus diferencias del mercado de las drogas ¿Y el gobierno? El gobierno parece estar pintado en la “pader”. El gobierno abiertamente está dejando hacer dejando pasar todo lo que haga el CJNG, se lava las manos, todo indica que está tomando parte en uno de los bandos del conflicto y está haciendo creer que la lucha es entre cárteles donde el gobierno no tiene nada que ver. La disputa entre los cárteles de Sinaloa, los Mezcales y CJNG pareciera una disputa entre pares, pero no, el gobierno ya tomó partido por el de cuatro letras.
Grave la postura del gobierno que ha optado por apoyar a un cártel y utilizar el rumor para propiciar los asesinatos en la vía pública como una guerra ajena a sus competencias.
Indira no sirve para gobernar y lo peor es que ya tomó parte del conflicto, ella es parte de un cártel, el cártel de los pasquines.
La mala hora se publicó en 1962 y su trama sigue tan vigente en Colima como el mismo día que se escribió.
En Colima no hay gobierno solo cárteles en disputa. ¿Qué sigue? No lo sabemos, lo único certero es que la disputa será más sanguinaria.
No cabe duda de que Indira Vizcaíno y sus ineptos miembros de su gabinete ante el inminente fin del sexenio han optado por el rumor y la mentira como métodos políticos: con Indira estamos viviendo La mala hora.