Columna
El Puercoespín
En México la Sedena y la Secretaría de Marina manejan las 50 aduanas que hay en el país: 19 aduanas en la frontera norte; 2 en la frontera sur; 9 marítimas en el océano Pacifico y 8 en el golfo de México; además, 11 aduanas interiores. En las aduanas fronterizas, el crimen organizado opera de manera simultánea cobrando cuotas como un “impuesto” extra que deben pagar usuarios y empresas que son víctimas y, por tanto, no se descarta que también estén operando los criminales en algunas aduanas marítimas, como la de Manzanillo, por ejemplo.
Y es que dichos usuarios y empresas pagan sus impuestos por importaciones a México, pero además los grupos de la delincuencia, coludidos con funcionarios de las Aduanas de Tijuana, Ciudad Juárez, Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo armaron su propio catálogo de productos para extorsionar con cuotas o tarifas que van de 100 a 2 mil dólares.
Por ejemplo, al introducir legalmente un tractor mediano, además de pagar el impuesto, el crimen obliga a erogar una cuota de 350 dólares; por una pick up, 120 dólares; por una motocicleta, 300 dólares; por un camión con ganado en jaula, mil dólares; lanchas con remolque, 550 dólares.
Maquiladores, transportistas, tramitadores y agentes aduanales reportaron que tres meses antes de que concluyera el sexenio anterior se desató el cobro de cuotas en las aduanas a niveles nunca antes vistos y sobre todos los integrantes del sector.
Este tipo de extorsión es diferente para quienes intentan ingresar mercancías o autos de manera ilegal o sin reportarlo al fisco. De todos modos, deben pagar otro tipo de cuotas de mayor monto a los criminales.
El puerto de Manzanillo ha sufrido dos frenazos en la gestión de la entrada de mercancía que provocó congestionamiento en el puerto y kilométricas filas sobre la autopista Manzanillo-Guadalajara.
El primer taponamiento ocurrió el 2 de agosto del presente año y el segundo fue precisamente veinte días después, el 22 de agosto. Ambos congestionamientos fueron nota nacional. En este último atasco del puerto quedaron 16 buques varados y centenares de contenedores y camiones estancados. Cabe precisar que cada buque en espera tiene perdidas de entre 30 y 50 mil dólares por día.
En su momento se dijo que el asunto tenía que ver con las intenciones de que la Asipona (Administración del Sistema Portuario Nacional) pretendía beneficiar a una operadora portuaria en particular (no descartable). La iniciativa privada responsabilizó a la Asipona, particularmente lo hizo Miguel Ángel Landeros dirigente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior.
Ahora, con las formas conocidas de operar del crimen organizado en las aduanas fronterizas, no descartemos que los criminales ya estén operando en Manzanillo cobrando sus “impuestos” e imponiendo sus condiciones. No olvidemos que, según el periodista especializado en narcotráfico, Jesús Lemus, existe un corredor de tráfico del Cártel Jalisco Nueva Generación que va de Manzanillo a Guadalajara que opera con total impunidad e incluso donde no actúan las fiscalías de ambos estados.
La presidenta de México al ser cuestionada sobre la presunta colusión de funcionarios aduanales con el crimen organizado para cobrar extorsiones, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que “se está haciendo un trabajo muy importante” y “con el presidente López Obrador se avanzó mucho, tanto en aduanas como en puertos, y se sigue trabajando conjuntamente”.
“¿Cómo podemos saber que disminuyó la corrupción? Porque aumentaron los impuestos tributarios o de derechos”, dijo Sheinbaum Pardo en su conferencia mañanera de este lunes 14 de octubre en Palacio Nacional, al destacar que en el sexenio pasado aumentaron alrededor de 250 mil millones de pesos.
“Tenemos una estrategia para que sigan aumentando, si disminuye la corrupción, evidentemente ese recurso se va a donde se tiene que pagar, que es a la hacienda pública”, dijo.”Hay que revisar el caso en particular”, dijo al insistirle si su gobierno tenía identificada la corrupción en aduanas.
Manzanillo debe ser revisado como dice la presidenta porque existen serios indicios de que el crimen organizado ya opera en ese puerto.
A las autoridades locales es difícil demandarle que actúen, pues han dado sobradas muestras de su ineptitud, ojalá que el Gobierno de México tome cartas en el asunto y no se vea afectado el puerto de Manzanillo que es una pieza clave en la economía de Colima.
Pedirle a la actual presidenta municipal de Manzanillo que actúe es como pedirle peras al olmo, pues de sobra dejó acreditado sus bajos niveles de capacidad cuando fue titular de la Secretaría de Desarrollo Económico y en el DIF estatal.
El crimen organizado amenaza al puerto de Manzanillo y de parte del gobierno municipal no se ve que vaya a hacer algo para evitarlo, sino todo lo contrario. Triste el panorama inmediato y mediato del futuro del puerto de Manzanillo y de Colima.
*La imagen es ilustrativa y no corresponde a los hechos aquí descritos.