Columna
El puercoespín
Las mesas
Comenzó siendo la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz, todo parecía que día a día se trabajaría en ella, pero no, la gobernadora inició su periplo por el país, principalmente la ruta entre la CDMX y Colima; luego, se transformó en la Mesa del Fracaso, pues no obtuvieron ningún resultado ni su vocería especial pudo marear a la sociedad con sus cifras, o mejor dicho, con el acostumbrado recuento de daños que suelen hacer los gobiernos en turno; no tardó la mesa en convertirse en la Mesa que Más Aplauda, donde Indira y sus amiguis acostumbraban a tomar café, fruta y algunos bocadillos para charlar de cualquier cosa porque lo verdaderamente importante era sacarse la foto y decir que estaban trabajando en seguridad.
La realidad implacable día con día da cuenta de muertes violentas sin parecer tener fin.
Los antecedentes
En 1984 se descubrió que el gobierno de México tenía nexos con el narcotráfico. Eran tiempos en los que la CIA financiaba a la Contra en Nicaragua con dinero ganado con el narcotráfico.
El gobierno del Distrito Federal, su policía, dirigida por Arturo, el Negro, Durazo tenía dos fuentes primarias de financiamiento una eran los asaltos bancarios comandados por Alfredo Ríos Galeana que se jactó, cuando lo aprendieron, que realizó más 100 asaltos bancarios entre 1978 y 1986; la segunda fuente de financiamiento eran sus vínculos con el narcotráfico donde la Dirección Federal de Seguridad operaba el vínculo con la Policía Judicial del DF. Por otro lado no olvidemos que el terremoto de 1985 sacó a la luz los crímenes de tortura que practicaban.
De estas policías asesinas, torturadoras y narcos vino a Colima Antonio Sam López y lo que hoy es la Fiscalía Estatal fue formada por él. Sus enseñanzas y métodos están en práctica, hasta el día de hoy. La actual gobernadora no ha emprendido ninguna reforma ni reestructuración que limpie a esta institución, incluso, no han sido capaces de quitarle el nombre del auditorio que honra un torturador.
Jesús Antonio Sam López llegó a Colima con el gobierno de Carlos de la Madrid Virgen (1991-1997) y los demás gobernadores lo mantuvieron en el puesto.
La guerra narca
En Colima, desde el 25 de enero de 2022 hasta la fecha, se libra una guerra narca donde nadie asume ninguna responsabilidad, incluida la gobernadora, que cree que ignorar los hechos las cosas con el tiempo se solucionaran por si solas.
Pablo Gómez Álvarez, actual director de la Unidad de Inteligencia Financiera, en su momento, propuso la desaparición de la Policía Federal Preventiva creadas por Vicente Fox y Felipe Calderón. El argumento fue que era a tal grado la penetración del crimen organizado que sus integrantes resultaban un peligro para los ciudadanos. Nadie hizo caso y los conservadores y la prensa dijeron entonces que se trataba de una mediada absurda y desproporcionada.
Con la llegada de Amlo a la Presidencia de la República la PFP fue desmantelada y creada la Guardia Nacional. El secretario de Seguridad de Calderón Genaro García Luna está convicto y en la cárcel y Fox y Calderón sometidos al juicio popular.
Pablo Gómez tuvo razón se necesitaba un golpe de timón radical. La historia le dio la razón.
En Colima desde los tiempos de Carlos de la Madrid Virgen la Fiscalía está penetrada por el narcotráfico. En la actualidad, en diversas cartulina, videos y mensajes por la redes se habla de un tal José Roberto “N” que ha pertenecido a diversas corporaciones en Monterrey y Tampico como el operador de uno de los carteles locales y que se desplaza con naturalidad en la Secretaría de Seguridad y, principalmente, desde la Fiscalía General del Estado. Incluso en videos se señala su imagen en una reunión de la Mesa de Coordinación de la Construcción de la Paz en el Estado lo que la convierte en la Mesa del Narco.
La acusación circula en las redes sociales y las muertes de miembros de la Policía Estatal Preventiva y de ministerios públicos y altos funcionarios de la Fiscalía General del Estado hace suponer que la Fiscalía está altamente penetrada por el narco.
La gobernadora lo único que se le ocurrió hacer fue boletinar una fotografía de ella en la Mesa del Narco con un abrigo caro de la marca Guess y los mismos textos: fortaleceremos la coordinación entre instituciones y consolidaremos la unidad, lograremos mejores resultados, en pocas palabras, no dice nada, puros espacios comunes, porque no hace nada.
Colima no puede esperar. Se deben tomar decisiones radicales. Una definición importante sería una limpia en la Fiscalía General del Estado y otra en la Policía Estatal Preventiva.
Una opción sería despedir a los malos elementos de ambas corporaciones y sustituirlos por un nuevo cuerpo policiaco que originalmente puede ser integrado por miembros de la Marina Armada de México y con los elementos rescatables de las actuales instituciones e iniciar una nueva era en los cuerpos policiacos estatales. Los actuales no garantizan los mínimos estándares de operación eficaz mucho menos eficiente.
Los asesinatos en estas instituciones ya rebasan los límites de lo tolerable. Se debe de actuar.
Está claro que desde los tiempos de Sam López se introdujo en Colima el método de Arturo Durazo para controlar al crimen, es decir, convertir a los policías en parte del crimen organizado, él, Durazo, lo hizo controlando la banda de rateros, asalta bancos, comandada por Alfredo Ríos Galeana e involucrando a los miembros de la policía judicial en el narcotráfico modelo que sus miembros integrantes llevaron a los estados a donde los hicieron conducir las policías judiciales locales.
Fernando Moreno Peña, Gustavo Vázquez Montes y Silverio Cavazos son corresponsables de haber puesto una concepción criminal del control de los criminales que hoy nos tienen en esta tragedia de inseguridad. No son menos responsables Mario Anguiano y Nacho Peralta.
Indira Vizcaino comparte con ellos agenda y formas de hacer política, y la política de seguridad pública no es la excepción, el Prian sigue gobernando y eso es una tragedia para los colimenses.
Por ello no es extraño que la Mesa por la Paz se haya convertido en la Mesa del Narco.