Columna
El puercoespín
Después de los acontecimientos, ocurridos el martes, en el Cereso-Colima, donde murieron nueve personas, la sociedad colimense se indignó y, entre muchas críticas, comentarios y memes hizo circular un texto en las redes sociales –en el feis específicamente— un texto sarcástico que simula ser un comunicado del Ejecutivo estatal que en sus párrafos segundo y tercero dice textualmente: “En realidad se trató de una representación escénica y dramatizada de una obra teatral (sic) que forma parte de un programa de gobierno que busca fomentar actividades culturales en las personas privadas de la libertad en el Sistema Penitenciario estatal.
La obra pertenece a una serie de actividades impulsadas por la Subsecretaría de Cultura, a cargo de Emiliano Zizumbo Quintanilla, en las que se promueven los valores de la transformación que estamos logrando en Nuestra Colima.”
El texto corrosivamente sarcástico no está muy alejado de la realidad, es quizá una misiva que pega en el corazón del gobierno de la “Nueva Colima”, o mejor dicho, en su línea de flotación.
De los hechos aislados al incidente
En la comunidad de Cerro de Ortega el crimen organizado incendió automóviles y protagonizó una escaramuza con varios disparos; algunos días más tarde rumbo a Los Tepames, por los rumbos del Callejón de la Muerte, nuevamente varios automóviles fueron incendiados y la autoridad a través de la Fiscalía General del Estado inventó el cuento de la maleza seca y el fuego espontáneo, así como, atribuyó el origen de la disputa a un pleito entre borrachos de un palenque clandestino, nada que investigar, ningún crimen que perseguir, así lo dijo el Bryant. La gobernadora los clasificó como hechos aislados.
El marte ocurrió la masacre más violenta de los últimos años en el penal de Colima. Nueve muertos en un solo día, en un solo lugar. No en cualquier lugar sino en un penal donde las vidas de los internos son responsabilidad del Estado. Un lugar que llama la atención de la sociedad. Para la gobernadora, carente de espíritu, tan solo fue un incidente.
No debemos de perder de vista que desde el inicio del actual régimen han aumentado significativamente las muertes dolosas en todo el estado y la aparición de los cuerpos desmembrados enfrente de edificios públicos con mensajitos fue el pan nuestro de cada día. Tres meses del nuevo gobierno y tres meses con crímenes dolosos en aumento. Eso no fue ninguna casualidad, tiene su causalidad.
Mi hipótesis
Recientemente Horacio Duarte, administrador general de Aduanas, hizo pública una cifra impresionante. Duarte dio a conocer que la Administración General de Aduanas había recaudado 1.3 billones de pesos en el año de 2021, cifra record para la administración.
La recaudación record en las aduanas nos dice que el gobierno federal tiene un fuerte acento puesto en la evasión del pago de impuestos, contrabando de mercancías y narcotráfico en las aduanas. El cuidado que ha puesto el gobierno federal en la aduana de Manzanillo definitivamente que le cerró el paso a la delincuencia organizada que opera en Colima. Como resultado del cierre del contrabando y el narcotráfico, aunado a los movimientos de las tareas de la Unidad de Inteligencia Financiera han puesto a los cárteles que operan en Colima sin espacios para operar, por lo tanto, son explicables sus reacciones para, entre otras cosas, provocar el temor entre los ciudadanos comunes de Colima y obligar a la autoridad federal a la negociación.
Es claro que el calentar la plaza con el aumento de muertos cada día en los barrios y colonias –con su dosis de crueldad al embolsarlos y descuartizarlos– no les dio el efecto esperado, luego entonces, recurrieron a acciones más espectaculares y mediáticas: los incendios y las balaceras que, ciertamente, tampoco les resultó como esperaban; y finalmente, o hasta ahora, pusieron en escena o en un aparador público, más focalizado, el Cereso. Perversamente –presumo yo—encontraron en el Cereso el escenario ideal para llevar a cabo una masacre.
Si la lucha entre facciones de cárteles dígase: Sinaloa, Familia Michoacana, CJNG y Los Mezcales se estaba dando en las calles y no produjo efecto alguno, luego entonces, decidieron trasladar la presión sobre el gobierno federal a un espacio cerrado que fuera ideal para mandar un mensaje: el Cereso.
Para la nadie es un secreto que los reclusos en el Cereso de Colima son una población de condiciones económicas de suma precariedad, eso nos hace imaginar que no se dio una riña entre facciones sino la manipulación de un cártel, muy superior, orgánica y económicamente hablando que mandó masacrar a otros más débiles y pobres.
Los Mezcales –según los secretos a voces– hizo su aparición pública en el caso del asesinato del menor en la casa del secretario de Turismo en el gobierno de Nacho Peralta, no es nuevo pues. El secretario de Seguridad es impreciso en la información de inteligencia y en otros datos.
Los videos que circulan en redes muestran una riña entre reos de precaria condición humana y económica, no se observan capitanes o líderes de mando de los cárteles citados. Por lo tanto, todo indica que se trató de un montaje de un cártel muy poderoso en contubernio con las autoridades locales porque las armas –es altamente probable– ingresaron por la puerta, no por catapultas como el secretario de Seguridad pretende hacernos creer en forma muy ingenua.
Gobierno del estado no es confiable
La colocación de una mujer muy elemental en la Secretaría General de Gobierno convirtió al gobierno del estado en un ente no confiable. Lupia Solís, excelente vendedora de hot-dogs, no tiene la suficiente formación académica ni las habilidades políticas ni las relaciones humanas ni talento orgánico para dirigir la secretaría que le encomendaron. El nombramiento de Guillermo Ramos Ramírez fue un error inmenso. Lupia Solís es responsable de los muertos del Cereso, pues el haber encomendado la responsabilidad a un novato fue una irresponsabilidad del tamaño del mundo.
Guillermo Ramos Ramírez debe ser destituido, todo el personal del Cereso debe ser investigado y poner orden en el penal. Lo anterior es un imperativo, el problema es que quien debe realizar las investigaciones también es un inepto. Y la responsable de toda el área es también una inepta como todo el gabinete del gobierno de “Nuestra Colima”.
La titular del gobierno del estado fracasó al poner un gabinete plagado de ineptos y ya estamos pagando las consecuencias.
El Congreso también está al garete y la secretaria General de Gobierno no toma cartas en el asunto. Los costos del mal gobierno continúan sumándose en forma lenta pero constante. Lupita Solís también debe ser destituida porque no puede con el cargo.
Todo el mundo en Colima sabe que existe un poder tras el trono y ya estamos viviendo las consecuencias de un gobierno títere que solo responde a sus titiriteros que, por cierto, al no dar la cara permanecerán en el impune anonimato.
El Poder Ejecutivo en Colima es un florero. Muy caro nuestro florero.