Columna
El puercoespín
Con la reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), en Tabasco, públicamente se manifestó la extinción del grupo de gobernadores que integraban la Alianza Federalistas que cayó por su propio peso, o mejor dicho, por sus muchos pesos, poder y abuso ligado al narco.
La inseguridad en Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Guanjuato es un desastre y todos, es decir, la mayoría de las personas pensantes de México vemos, en los otrora gobernadores Federalistas, los directos responsables de alentar la inseguridad y protección de los grupos clasificados como crimen organizado.
Los goberladrones de Colima y Michoacán, andan por allí libremente, porque los gobernadores entrantes no han hecho nada para que estos sujetos dejen de transitar libre e impunemente por el país. Silvano Aureoles Conejo y Nacho Peralta, gracias a sus buenas relaciones, por no decir complicidades, con los actuales gobiernos surgidos de Morena gozan de los privilegios que sus amistades y cuadros, incrustados en las nuevas administraciones, están trabajando para sus patrones de antaño.
Solo se fue quedando Enrique Alfaro, pues su postura de oposición, a ultranza, al proyecto de la 4T lo está dejando sin argumentos. Y si a esto le agregamos que los partidos de la alianza Va por México ha iniciado un cambio de estrategia, ante los nulos resultados políticos obtenidos y el rechazo de los ciudadanos han optado por el diálogo con el Ejecutivo federal. Y para mayores desgracias del jalisciense debemos agregar las acusaciones contundentes del periodista Ricardo Ravelo.
El periodista Ricardo Ravelo, especializado en temas sobre delincuencia organizada, dio a conocer, este miércoles, que un testigo en Estados Unidos ofreció su testimonio respecto a los negocios de Enrique Alfaro y sus “ligas con [el] crimen organizado”, así como la implicación de familiares “en red de lavado y negocios al amparo de la venta y compra de la justicia en Jalisco”.
Agregó que Alfaro sigue “la misma ruta que Aristóteles Sandoval”, ex gobernador priista que fue asesinado hace un año y a quien también se ha señalado de presuntas relaciones con personajes de la delincuencia. Enrique Alfaro Ramírez, y sus familiares, tienen vínculos con el crimen organizado, y que “pronto estallará” el escándalo, pues su caso “es tan estruendoso y grave como el de Tamaulipas con Cabeza de Vaca. Son historias muy parecidas”.
De acuerdo con el escritor de al menos siete libros sobre delincuencia organizada, “Alfaro encabeza amplia red de tráfico de influencias, negocios en el Poder Judicial, presunto lavado de dinero con gente del CJNG. Todo, a través del cuñado. Se afirma que el negocio empieza y termina en la oficina del mandatario jalisciense”.
Como podemos observar, la sociedad sigue sin quitar el dedo del renglón en reclamar el combate a la corrupción, en perfecto contrasentido de los políticos, que están buscando el perdón y el olvido para que todo siga igual.
Todo apunta que tendremos un conflicto de grandes dimensiones en nuestro vecino estado de Jalisco.
Espina Uno.- Los políticos y sus grupos de animación están continuando con la lógica de las elecciones, y estos últimos, como buenos porritas, están disponibles para gritar y aplaudir a sus políticos favoritos. Los grupos de animación están circulando encuestas donde ponen a sus políticos favoritos a la cabeza de las preferencias de los ciudadanos y los que ayer estaban en los últimos lugares, según las encuestas de Mitofsky, hoy están en los primeros lugares, de acuerdo a las encuestas de Arias Consultores. Los animadores felices, según sus preferencias, y; mientras tanto, el estado cayéndose a pedazos por falta de pago puntual a los trabajadores al servicio del gobierno y a los profesores. La inseguridad continúa en los índices altos de siempre; las ciudades –como Colima y Villa de álvarez—convertidas en unos muladares y los políticos publicitando encuestas y presumiendo, en algunos casos, como la presidenta municipal de Colima, que solicitó un préstamo de 26.5 millones de pesos para pagar salarios y aguinaldos. Festejan, unos, las encuestas como si se tratara el concurso de la reina de la primavera o descalificando si les son adversas, y otros, publicitan cumplir con su deber como si se tratara un éxito extraordinario pagar los salarios de los trabajadores. No entiende que son tiempos de gobernar y no evadir las responsabilidades con actitudes frívolas y estúpidas.
Los políticos de nuestros días resultaron tan mediocres, como decadente y sucias se encuentran las ciudades metropolitanas. Camellones sucios y basura por doquier.
*Fotografía del más reciente libro del periodista Ricardo Ravelo, “Los narco políticos”.