Colima, México, Avanzada (16/11/2021).- En los últimos tres años, 2 mil 13 personas fueron asesinadas en Colima. Algunos de estos crímenes han superado cualquier escena de terror: cuerpos desmembrados, abandonados en zonas públicas y en lugares donde transitan desde niños hasta personas mayores.
Ante esta situación, el pasado 12 de noviembre, en una entrevista con medios de comunicación locales, el recién nombrado secretario de Seguridad Pública, Manuel Llerandi Ruiz –un marino de élite- declaró que a finales de noviembre se podría percibir una mejora en la seguridad del estado y dijo que para lograr lo anterior se están tomando las medidas necesarias como la coordinación puntual con las autoridades municipales y el mejoramiento de las condiciones policías.
Sin embargo, el 19 de abril de 2016, el entonces Procurador de Justicia del Estado, Felipe de Jesús Muñoz Vázquez prometió que los índices delictivos en la entidad bajarían en seis meses o renunciaba a su cargo, pero no sucedió ni una cosa ni otra.
Durante la gestión de Muñoz – de apenas ocho meses- en Colima se reportaron 400 homicidios dolosos y la entidad se colocó en el primer lugar nacional con la tasa más alta de asesinatos por cada 100 mil habitantes. Desde esa fecha hasta la actualidad su posición nacional fluctúa entre los primeros tres lugares. El Procurador renunció al cargo, pero no por haber incumplido su promesa de bajar los índices delictivos, sino porque le ofrecieron un empleo dentro de la Fiscalía General de la República.
El pasado 12 de noviembre, el actual secretario de Seguridad, Manuel Llerandi Ruiz reconoció que hay un déficit de elementos policiacos estatales y sentenció que los 200 elementos de las Fuerzas Federales que arribaron al estado la semana pasada, ayudarán a disminuir los problemas de violencia.
Señaló que los resultados en materia de seguridad no se verán de un día para otro, pero dijo que se están tomando acciones, “tenemos que mantener a la policía en las calles y seguir con una estrategia muy puntual”, sentenció.
En el 2020, la entidad cerró con una tasa de homicidios dolosos de 80.2 por cada 100 mil habitantes y sólo fue superada por Baja California, quien cerró con 80.8.
En el 2021, el secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública colocó a Colima en la tercera posición nacional con la tasa más alta de homicidios. Mientras que el mapa de homicidios registró 18 asesinatos en los primero días de noviembre.