En tiempos de transición es difícil ver lo que está ocurriendo; porque no lo entendemos; porque los referentes están trastocados. Pero es maravilloso lo que está ocurriendo.
La gira del Presidente la semana pasada dejó, entre otras buenas experiencias, que pudimos ver el México que está emergiendo y que es producto de la colectividad. Una generación de muchachas y muchachos están pasando a ocupar los espacios, en este caso, de los comunicadores viejos y están entendiendo lo nuevo como algo más transparente y simple. Sin dramas, sin engaños y sin corrupción, más transparente.
Juncal Solano en la Mañanera, realizada en Jalisco, tuvo un día exitoso frente al patán de Enrique Alfaro Ramírez, gobernador de ese estado, (y le digo patán no con el afán de insultarlo sino de describirlo porque él así es y así actúa). El éxito de Juncal Solano frente a Alfaro fue, innegablemente, un éxito individual y, a la vez, el éxito de una generación de jóvenes que está emergiendo con mucha fuerza y determinación.
Juncal Solano es una joven mujer que conduce un noticiario en You Tube llamado El charro político y cuenta con 4.4k seguidores.
En la Mañanera realizada en Zapopan, Jalisco, Juncal actuó con serenidad, iba bien documentada y fue muy precisa en sus preguntas. Se notaba que había realizado un trabajo documental profesional previo, lo que le permitió manejar los datos con objetividad y, hacer las preguntas pertinentes que los ciudadanos deseábamos hacer a la máxima autoridad jalisciense -en este caso- que se centraron básicamente en: deuda adquirida, violencia local, derechos humanos y disputa con el Ejecutivo federal.
El Ejecutivo local sólo atinó a balbucear algunas cosas, entre otras, descalificó los datos objetivos de la periodista, no los desacredito, mucho menos los aclaró, evadió las preguntas relativas a los derechos humanos y justicia y, francamente, se salió por la tangente en cuanto a su disputa con el Ejecutivo federal. En síntesis no quiso contestar las preguntas.
Juncal Solano, muy propia, tomó su asiento nuevamente, con la serenidad inicial, para que la conferencia continuara y dejó a un gobernador con las venas temporales dilatadas, la boca seca y, éste deliberadamente, dejó a los ciudadanos sin información.
Al Ejecutivo federal consuetudinariamente, en las mañaneras, las reporteras del grupo Imagen, Milenio y el Reforma, sistemáticamente, le preguntan cosas que pretenden convertir lo frívolo en trascendental y; el caso individual y aislado, en generalizaciones absurdas y usan la estadística al límite de la paranoia para justificar sus preguntas necias, sesgadas y de franca mala fe; sin embargo, también cotidianamente salen derrotas en sus afanes de poner en ridículo al Ejecutivo federal que sí responde con transparencia sus preguntas, aunque no gusten algunos sus respuestas, la diferencia –por ejemplo con Alfaro- es que el Presidente sí responde. No evade los cuestionamientos, pues ese el objetivo de la Conferencia Presidencial Matutina.
Lo que vino a ilustrar, el caso exitoso de Juncal Solano, es el habernos mostrado el contraste entre el periodismo chayotero, que busca la nota exagerada y amarillista, donde la objetividad, importa muy poco, porque su blanco central es hacer propaganda contra el actual gobierno.
En cambio la apuesta de los jóvenes, como Juncal Solano, es la apuesta por debatir, buscar información y, sobre todo, que su interlocutor informe y brinde información, ahí está el centro del asunto, que el político conteste. Nos guste o no su respuesta pero que conteste.
Si no contesta el político será su responsabilidad frente a la sociedad y ésta calificará su actuación. Los chayoteros de los medios tradicionales deben de entender que los tiempos del solapamiento y del “lo que quiso decir” ya se acabaron.
Los tiempos son de debatir ideas y de informar a la sociedad: eso fue lo que procuró Juncal Solano, y allí, radica su éxito. La gente ya decidirá si quiere un patán o un ser humano en la gubernatura.
Por cierto, juncal significa también marismo o pantano. No cabe duda que Enrique Alfaro se hundió en un pantano producto de su cobardía y su demagogia.
En esta transición unos se están hundiendo como los políticos del tipo de Alfaro, los chayoteros del Reforma, Imagen y Milenio y, por otro lado, de los juncales también están brotando políticos nuevos y periodistas nuevas, como Juncal Solano, que le apuestan a construir una sociedad que dialoga no que se le miente y se le manda a callar. Vamos a dialogar no a insultar ni mentir.
Los jóvenes están emergiendo, están tomando la palabra.