Avanzada (11/08/2026).- El pasado mes de Julio se convirtió en un mes excepcionalmente cálido para amplias regiones del planeta. Un análisis de miles de millones de registros del modelo climático ERA5, elaborado con datos de Copernicus y revisado de manera independiente por la AFP, identificó que 33 países alcanzaron su temperatura más alta registrada para un mes de julio.
El fenómeno tuvo especial impacto en América Latina, Europa y el cinturón del Sahel africano, donde alrededor de 900 millones de personas estuvieron expuestas a temperaturas sin precedentes para esta época del año. En países como España, Francia y Estados Unidos, las autoridades meteorológicas confirmaron que se alcanzaron niveles que no habían sido registrados desde el inicio de las mediciones.
El análisis de Copernicus integra información obtenida mediante satélites, estaciones meteorológicas terrestres, marítimas y aéreas, además de modelos numéricos. La base de datos permite reconstruir las condiciones climáticas del planeta, hora por hora, desde 1970.
África concentró una parte importante de las zonas afectadas. Cerca de 400 millones de personas de las regiones analizadas viven en el continente, principalmente en el Sahel, donde 10 países registraron su julio más caluroso. Entre ellos se encuentran Mauritania, Níger, Burkina Faso, Sudán, Kenia y Etiopía.
Aunque en las regiones próximas al ecuador las variaciones de temperatura suelen ser menos pronunciadas que en las zonas templadas, países como Chad y Sudán registraron temperaturas superiores en más de 2 grados Celsius respecto a los valores considerados normales para julio durante el periodo de referencia 1981-2010.
El incremento de las temperaturas representa una amenaza especialmente grave para el Sahel, una región que enfrenta de manera simultánea conflictos armados, pobreza e inseguridad alimentaria. Científicos de World Weather Attribution señalaron en enero que, desde 2015, los episodios de calor extremo en esta zona se han vuelto casi diez veces más probables.
En América Central y el norte de Sudamérica, el comportamiento climático estuvo marcado por El Niño, fenómeno natural que comenzó en junio y que alcanzará su mayor intensidad hacia finales de año. Desde México hasta el norte de Brasil, incluyendo zonas de la costa del Pacífico y el escudo guayanés, alrededor de 110 millones de personas experimentaron el julio más caluroso desde que existen registros.
El Salvador, Nicaragua y Honduras, países que forman parte del denominado Corredor Seco de Centroamérica, rompieron sus récords de temperatura mensual tanto en junio como en julio. La persistencia del calor ha incrementado además la preocupación por la seguridad alimentaria en una región que ya enfrenta condiciones de vulnerabilidad. El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas advirtió que Centroamérica probablemente será la región más afectada por el aumento relativo de la inseguridad alimentaria.
Europa tampoco escapó a las temperaturas extremas. Cerca de 120 millones de personas viven en zonas donde julio de 2026 fue el más cálido registrado, particularmente en Reino Unido, España y Francia.
En España, la temperatura media alcanzó los 25.7 grados Celsius, 2.6 grados por encima del promedio correspondiente al periodo 1991-2020. La Agencia Estatal de Meteorología señaló que julio de 2026 empató con julio de 2022 como el mes más cálido de toda la serie histórica, considerando no solamente los meses de julio, sino todos los meses del año.
El calor estuvo acompañado de una intensa sequía en España y Francia, condiciones que contribuyeron a la propagación de incendios de grandes dimensiones. A finales de julio, varias zonas próximas a Madrid y los alrededores de Burdeos, en Francia, enfrentaron incendios de magnitudes históricas.
En Estados Unidos, julio también rompió registros. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) informó que fue el mes más cálido en el país en más de 130 años de mediciones. La temperatura promedio nacional, sin considerar Alaska, Hawái y los territorios de ultramar, fue de 24.9 grados Celsius, 1.8 grados por encima del promedio registrado durante el siglo pasado.
Algunas regiones experimentaron anomalías todavía mayores. En Wyoming, por ejemplo, las temperaturas se situaron 2.8 grados por encima de lo habitual. Al mismo tiempo, la sequía afectó aproximadamente al 48 por ciento del territorio estadounidense considerado en las mediciones.
Otros puntos del planeta también registraron condiciones extraordinarias, entre ellos la provincia china de Sichuan y los estados estadounidenses de Colorado y Wyoming. Aunque se trata de zonas más dispersas, en conjunto representan a cientos de millones de personas expuestas a temperaturas excepcionalmente elevadas.
Los datos analizados muestran así que el calor extremo durante julio no se concentró en una sola región, sino que alcanzó simultáneamente distintos continentes. Además, el panorama podría ser todavía más amplio, debido a que numerosos países con menos recursos no cuentan con sistemas de observación y publicación de información climática tan detallados como los de las naciones desarrolladas.