Jalisco, México, Avanzada (07/02/2026).- El presidente municipal de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, fue vinculado a proceso y enviado a prisión preventiva oficiosa luego de ser detenido por autoridades federales por su presunta participación en delitos de alto impacto, entre ellos secuestro agravado, extorsión y delincuencia organizada.
La detención del alcalde se llevó a cabo el 5 de febrero de 2026 como parte de un operativo federal denominado “Operación Enjambre”, en el que participaron elementos de la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Marina y la Defensa Nacional. Un día después, durante la audiencia inicial, un juez de control determinó imponerle la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, por lo que permanecerá recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, mientras se desarrolla el proceso penal en su contra.
De acuerdo con la investigación presentada por la FGR, Rivera Navarro es señalado como presunto responsable de encabezar una red de corrupción operando desde el Ayuntamiento de Tequila, la cual habría extorsionado de manera sistemática a comerciantes locales y a empresas de la industria tequilera mediante cobros ilegales, amenazas y clausuras administrativas arbitrarias. Asimismo, se le acusa de su posible participación en el secuestro y tortura de dos aspirantes políticos, hechos que habrían ocurrido en el contexto del proceso electoral municipal de 2021.
Las autoridades federales también investigan presuntos vínculos del edil con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización criminal con fuerte presencia en la región, lo que elevó el nivel de riesgo procesal y fue uno de los argumentos para justificar su traslado a un penal de máxima seguridad.
Durante el mismo operativo fueron detenidos otros funcionarios municipales, entre ellos el director de Seguridad Pública y responsables de áreas estratégicas del ayuntamiento, quienes también enfrentan cargos relacionados con delincuencia organizada y corrupción.
El caso ha generado repercusión nacional debido a la gravedad de los señalamientos y a la relevancia económica y turística de Tequila, uno de los municipios emblemáticos de Jalisco. En tanto, el ayuntamiento quedó bajo vigilancia estatal y federal, mientras continúan las investigaciones para deslindar responsabilidades y determinar si existen más servidores públicos implicados.